Según la Enciclopedia de Salud y Seguridad del Trabajo el aparato respiratorio se extiende desde la zona de respiración, situada justo por fuera de la nariz y la boca, a través de las vías aéreas conductoras situadas dentro de la cabeza y el tórax, hasta los alveolos, donde tiene lugar el intercambio respiratorio de gases entre los alveolos y la sangre capilar que fluye a su alrededor. Sus funciones son: ► Llevar el oxígeno (O2) hasta la región de intercambio de gases del pulmón, donde el oxígeno puede difundir hasta y a través de las paredes de los alveolos para oxigenar la sangre que circula por los capilares alveolares en función de las necesidades, dentro de unos amplios límites de trabajo o de actividad; ► Eliminar un volumen equivalente de dióxido de carbono; ► Mantener la temperatura corporal y la saturación de vapor de agua en el interior de las vías aéreas pulmonares; ► Mantener la esterilidad; y ► Eliminar el exceso de líquidos y productos de desecho de la superficie, como partículas inhaladas y células fagocíticas y epiteliales senescentes. El Sistema de remoción de partículas del aire por el aparato respiratorio según ICRP es: Ø ≥ 2 μm ► Depositarse por impactación a las velocidades relativamente altas existentes en las vías aéreas de mayor tamaño 2 ≥ Ø ≥ 1 μm ► Pueden depositarse por sedimentación en las vías aéreas conductoras, más pequeñas, donde las velocidades de flujo son muy bajas 1 ≥ Ø ≥ 0,1 μm ► Tienen una probabilidad muy baja de depositarse durante una única respiración corriente, pueden quedar retenidas en el 15 % del aire corriente inspirado que se intercambia con el aire pulmonar residual en cada ciclo a volumen corriente A consecuencia de los tiempos de estancia mucho más grandes del aire residual en los pulmones, los pequeños desplazamientos intrínsecos de las partículas de 0,1 a 1μm en estos volúmenes atrapados de aire son suficientes para causar el depósito por sedimentación y/o difusión en el curso de respiraciones sucesivas. En función del aire pulmonar residual prácticamente libre de partículas, que representa alrededor del 15 % del flujo corriente espiratorio, tiende a actuar como una cubierta de aire limpio alrededor del núcleo axial de la corriente de aire que entra. El depósito de partículas en el sistema respiratorio se concentra en las bifurcaciones de las vías aéreas, mientras que las paredes aéreas de los segmentos situados entre ramificaciones muestran un depósito escaso. El número de partículas depositadas y su distribución a lo largo de las superficies del tracto respiratorio son, junto con las propiedades tóxicas de los materiales depositados, los determinantes fundamentales del potencial patogénico. Las partículas depositadas pueden lesionar las células epiteliales y/o fagocíticas móviles ubicadas en el sitio de depósito o próximas a él, o pueden estimular la secreción de líquidos y mediadores de origen celular que poseen efectos secundarios sobre el sistema. Los materiales solubles depositados como partículas, sobre ellas o en su interior, pueden difundir al interior de los líquidos y células de la superficie y a su través, y ser transportados rápidamente por la circulación sanguínea a todo el organismo. La solubilidad acuosa de los materiales voluminosos apenas sirve como referencia para la solubilidad de partículas en el tracto respiratorio. La solubilidad suele estar muy aumentada debido a la enorme relación superficie/volumen. Además, el contenido iónico y lipídico de los líquidos de superficie presentes en el interior de las vías aéreas es complejo y muy variable, y puede dar lugar a una mayor solubilidad o a la precipitación rápida de solutos acuosos. Por otro lado, las vías de aclaramiento y los tiempos de permanencia de las partículas en la superficie de las vías aéreas son muy diferentes en las diversas partes funcionales del tracto respiratorio. BIBLIOGRAFÍA Organización Internacional del Trabajo (OIT). 1985. Sixth International Report on the Prevention and Suppression of Dust in Mining, Tunnelling and Quarrying 1973-1977. Occupational Safety and Health Series, No.48. Ginebra: OIT. Organización Internacional de Normalización (ISO). 1991. Air Quality - Particle Size Fraction Definitions for Health-Related Sampling. Ginebra: ISO. Organización Mundial de la Salud (OMS) y Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC). 1982. IARC Monographs on the Evaluation of the Carcinogenic Risk of Chemicals to Humans. Lyon: IARC. Organización Mundial de la Salud (OMS) y Oficina de Medicina del Trabajo. 1989. Occupational Exposure Limit for Asbestos. Ginebra: OMS. Rom, WN. 1991. 1992a. Environmental and Occupational Medicine. Boston: Little, Brown & Co. |