Sociedad Uruguaya

María Eugenia, una niña que necesita una ayuda solidaria

Transcribimos una solicitud de ayuda que nos llegara recientemente a nuestro mail.

“Lo siguiente es solo un resumen de lo que les sucedió a unos padres que tienen una hija con un tumor cerebral y no tienen mucho tiempo que perder.

El 30 de setiembre de 2007 a causa de dolor de cabeza y vómitos los padres de María Eugenia, una niña de 14 años, consultaron al médico y le diagnosticaron posible mononucleosis y le ordenaron un análisis de sangre. El 1 de octubre continuaba con los síntomas y volvieron a llevarla a la urgencia le diagnosticaron un cuadro viral, pasaron los días seguían los síntomas volvieron a consultar, otro diagnóstico, contractura muscular, le mandaron hacerse masajes y tomar Perifar Flex. Continuaron los síntomas, finalmente en esta última consulta le dieron pase al neurólogo y ese mismo día le hicieron una tomografía en que el resultado arrojó una mancha en el cerebelo.
A los pocos días le hicieron una resonancia magnética que confirmó un tumor en la fosa posterior.
El 8 de noviembre fue intervenida quirúrgicamente con la intención de extirparlo, y llevar a analizar la muestra para ver de qué se trataba y qué paso seguía después de esto.
Este resultado demoró hasta el 12 de noviembre y las noticias no muy alentadoras, era un tumor de grado IV, hasta el momento ella estaba bien, sin síntomas pero a los 3 días después del resultado patológico empezó a
sentirlos de nuevo, se volvió a hacer una tomografía donde el informe decía que estaba todo controlado y el tumor no había crecido, pero Ma Eugenia seguía empeorando y sus padres insistieron en una resonancia, el
resultado fue que sí, que el tumor había crecido de nuevo.
Esto los llevó a consultar a una clínica particular en Uruguay donde le sugirieron hacerle una Radiocirugía en el departamento de Salto. Felices de haber encontrado la solución fueron con la noticia a su oncólogo, quien se negó rotundamente. En realidad ellos sabían de la existencia de este tratamiento por muchos materiales que amigos y conocidos les fueron entregando con casos similares y había muchos que se lo habían hecho en Argentina, así que le preguntaron si no podían consultar ahí, y los
autorizó. Otra vez ilusionados fueron a Buenos Aires, pero debieron urgentemente volver a Montevideo, ya que el tumor había aumentado tanto de tamaño que ese tratamiento no iba a ser posible; le sugirieron que la volvieran a operar, así que el 19 de noviembre de nuevo la operaron, sacando una segunda muestra del tumor para hacerle la anatomía patológica pero con la confianza de que sería el mismo; en todo este tiempo que transcurría el oncólogo le estaba buscando la clínica fuera del Uruguay ya que no es un tumor muy común y necesitaban rastrear antecedentes en una país con mayor población o sea con más probabilidades de haber visto un caso igual, para hacerle el tratamiento de radioterapia que era independiente al de la Radiocirugía. Después de la operación del 19 de noviembre, el 29 de noviembre le volvieron a hacer una resonancia y de nuevo malas noticias, el tumor había vuelto a crecer. Sin tiempo de consultar por la Radiocirugía se fueron urgente a la clínica en Buenos Aires recomendada por el oncólogo para comenzar el tratamiento Radiológico, el miércoles 3 de diciembre comenzaba y ese mismo día volvió a tener los síntomas, la internaron para calmarle el dolor y le hicieron la primera aplicación, pero en ese momento llegaba el resultado de la Anatomía Patológica y los médicos argentinos se sorprendieron porque no coincidía con el resultado de la primera. Suspendieron el tratamiento radiológico esperando a que la primera muestra llegara al hospital en Buenos Aires para que el estudio lo hicieran ellos mismos, porque el tratamiento no podía ser el indicado inicialmente y deberían hacerle una tercera operación para reducir de nuevo el tumor.
Todo esto fue inesperado, aumentaron los costos estimados del tratamiento, no estaban incluidos días de internación, (ya que el tratamiento iba a ser ambulatorio) ni una tercera intervención quirúrgica, el costo de la intervención más los días de internación adicionales superaron los U$S 15.000 sin contar estudios, medicación etc. A raíz de la repentina operación en Buenos Aires, afortunadamente se descubrió que lo que ella tiene en realidad se denomina MEDULOBLASTOMA, un caso de cáncer cerebral que tiene una incidencia importante en niños. Ante este nuevo diagnóstico más preciso, se le recomendó que la siguiente fase del tratamiento la hiciera en Montevideo, aunque todavía no se han prescripto los siguientes pasos, que seguramente serán en el exterior nuevamente. Por eso ahora María está en Montevideo, continuando con su tratamiento, con mucha fe y preparándose para las siguientes fases.
Esta es la situación de María Eugenia Souto y sus padres Fernando Souto y María Elena Modzelewski quienes están desesperados por todo lo que vienen pasando, emocional y económicamente, y sinceramente creemos que la parte económica es un tema del que ellos no deberían preocuparse, para esto estamos todos los demás. Puedes colaborar utilizando cualquiera de los medios detallados:

1-Cuenta en el BROU (Caja de ahorro en dólares: 151 1513974

2- LINEAS DEL 0900 (ESTO DEMUESTRA LA LEGITIMIDAD DEL CASO, PORQUE TODOS SABEMOS QUE ANTEL PARA ABRIR UN 0900 PIDE MUCHOS REQUISITOS)
0900 9284 $20
0900 9285 $50
0900 9286 $100
Tal vez lo habrán visto aparecer en varios canales de televisión.

3-CUENTA ABITAB en pesos, o para los que viven en el exterior se puede hacer el giro por Western Union
A nombre de Ana María Modzelewski (Tía de María Eugenia) C.I.: 1.422.190-9.

4-El colegio Los Molinos, Sayago, donde María Eugenia concurrió toda su vida, abrió una cuenta en el Banco Comercial, Nº 28002545 en dólares y Nº 28006166 en pesos, a nombre de Selene Basoa, su directora.
Puedes comunicarte con nosotros:
ayudemosamariaeugenia@yahoo.es
Teléfono: 094 483723
Desde el exterior 00598 94 483723
Desde ya muchas gracias”.

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