Sociedad Uruguaya

Grupo Guayubira en el Día del Medio Ambiente en defensa del monte indígena

En ocasión de un nuevo Día del Medio Ambiente, el Grupo Guayubira considera necesario resaltar la importancia del monte indígena y las amenazas que se ciernen sobre él, apuntando a un mayor involucramiento de todas y todos en su defensa.

En primer lugar, sigue siendo extendida la desinformación acerca del valor y de las características particulares de este ecosistema. Es importante destacar que en Uruguay existen distintos tipos de montes, algunos de los cuales son únicos en el mundo, en ciertos casos compartidos con una pequeña porción de Brasil y en otros con algunas

provincias limítrofes argentinas. Ejemplos de lo anterior son los montes de ombúes, los palmares de butiá y de yatay, el monte de parque, el monte de arenales costeros (también llamado “psamófilo”) y el monte de mares de piedra.

A ellos se suman otros tres tipos de montes. El primero y más extendido en todo el territorio es el monte ribereño, que acompaña a los cursos de agua del país. En segundo lugar se encuentra el monte serrano, que se desarrolla en particular –aunque no exclusivamente-en las serranías del Este. Finalmente, el monte de quebrada, que crece en las quebradas del Norte y Este del país.

Además del valor intrínseco de todos estos tipos de monte indígena, los mismos brindan, o podrían brindar, una serie de productos y servicios de vital importancia para el país.

El monte como proveedor de servicios y productos

Entre los servicios se destaca su papel en la conservación de cuencas hídricas, tanto por su rol en la alimentación de las napas de agua subterránea como en la conservación de los márgenes de los cursos de agua. A ello se suman servicios de conservación de la

biodiversidad, de conservación de suelos, de abrigo y sombra para el ganado. Por último, y no menos importante, se encuentra el enorme y muy desaprovechado potencial turístico que posee.

En materia de productos, es por todos conocida la calidad de la leña que de allí se obtiene, pero es igualmente sabido que una explotación abusiva del recurso ha llevado a su degradación e incluso desaparición en muchos lugares, por lo cual debería limitarse su uso aún más.

El monte brinda otra serie importante de productos, cuyo aprovechamiento no implica impactos importantes sobre el mismo y que hasta ahora no han recibido la atención que merecen. Los montes de nuestro país son excelentes proveedores de polen y néctar para la apicultura, un ejemplo de actividad productiva que hace uso del monte sin destruirlo. Es fuente también de gran cantidad de productos medicinales, conocidos y usados un buena parte del territorio nacional.

Otros productos del monte no son aun aprovechados en todo su potencial. En ese sentido se pueden mencionar las frutas y sus derivados, la extracción de gomas, de resinas, de tinturas, de taninos, de esencias, de fibras, de maderas para artesanías, etc. Si

bien en el caso de los frutales nativos se están haciendo avances importantes, vemos que aun nos resta mucho por aprender y aprovechar de nuestros montes indígenas.

El monte amenazado

La enorme riqueza material y simbólica que representan nuestros montes indígenas enfrenta hoy varias amenazas, que en algunos casos pueden llevar a su desaparición y en otros a su degradación.

En materia de desaparición, el monte que se encuentra en mayor peligro es el monte psamófilo, del que solo quedan algunos pocos remanentes, fundamentalmente en el departamento de Rocha. Dado que dichos remanentes no están protegidos, pueden desaparecer totalmente como resultado del desarrollo urbano-turístico. Los palmares de

butiá y de yatay están muriendo en pie, ya que las actividades ganaderas y agrícolas impiden su regeneración, por lo que si no se hace nada desaparecerán  irremediablemente en el correr de los años.

El monte de parque, que viene retrocediendo desde hace años por el desarrollo agrícola y que ha sido afectado puntualmente por la forestación, hoy se enfrenta al avance avasallador del cultivo de soja transgénica.

Aunque en menor escala que los tres anteriores, el retroceso histórico del monte serrano ha estado vinculado al avance ganadero y muchos de los árboles que sobrevivieron a ese avance están siendo hoy eliminados por la forestación. El monte ribereño está amenazado en algunas zonas por la posible construcción de represas vinculada al

desarrollo de sistemas de riego. Así aconteció hace algunos años en el arroyo Mandiyú, cuando el embalse de la represa implicó la destrucción de áreas de monte que terminaron cubiertas de agua.

En lo referente a degradación, los más afectados son los montes ribereños y serranos. Por un lado, la tala permanente a la que han sido sometidos durante siglos ha resultado en su empobrecimiento en cuanto a biodiversidad. Por otro lado están siendo gravemente afectados por la invasión de especies exóticas, que van eliminando y

sustituyendo a las especies indígenas. Las principales especies invasoras son el ligustro, la espina de Cristo, el fresno, el arce, el paraíso, las acacias y los pinos. Algunos montes ribereños están hoy casi exclusivamente compuestos por algunas de estas especies, por lo que ya no pueden ni siquiera definirse como montes indígenas.

Solo depende de nosotros

Con lo brevemente expuesto, queda claro que el monte indígena es un ecosistema de gran importancia para el país, que debe ser protegido de las amenazas que lo ponen en peligro de degradación y desaparición. Además, su valor intrínseco como ecosistema y su gran potencial como proveedor de productos y servicios, reclaman a gritos explorar caminos para su aprovechamiento sustentable.

Cabe finalmente remarcar que, a diferencia de lo que ocurre con otros problemas ambientales como el cambio climático, en los que las soluciones de fondo dependen de otros, en esta caso solo dependemos de nosotros mismos. Hacemos entonces un llamamiento para que todas y todos, sociedad civil y gobierno, hagamos en conjunto los mayores esfuerzos para proteger estos ecosistemas únicos en el mundo y de cuya conservación somos responsables como país.

Grupo Guayubira.

http://www.guayubira.org.uy

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