27 Jun '11

Sociedad Uruguaya

Relato Luis Alzamendi: “Una opción errónea”

Luis Alzamendi nos comparte su relato que lleva como título “Una opción errónea”.

Todo iba bien hasta que descubrió lo que él hacia en secreto. Ela era todo para él, lo atendía como a un rey; no sólo le hacía la comida, lavaba la ropa y planchaba, sino que hasta le abría la puerta cuando él salía y le abría el portón para sacar el auto. Ella siempre se encontraba dispuesta para él.

Ya estaban cerca de los diez años de estar juntos y ella no renegaba de lo que hacía día tras día, se sentía satisfecha de hacerlo por aquel que había compartido tantos años de su vida.

Un día sucedió algo inesperado, ella descubrió que él estaba con otra mujer intimando en su casa. A raíz de lo acontecido salió a la luz que él, llevaba varios años teniendo doble vida con otra mujer. La relación de la pareja había quebrado, la armonía familiar se había perdido, resentimiento había quedado en la vida de ella, ya no quería saber nada con él. Ella pensaba para que se había dado tanto, para que tanta manifestación e amor, que había ganado con eso. Fue entonces cuando una idea de revancha se apoderó de ella y decidió pagarle ojo por ojo y diente por diente; ahora ella iba a ser quién tuviera relaciones amorosas con otros hombres.

El querer tomar la justicia con nuestras nos lleva a caer en un error de pensar que lo que hacemos está bien, sin darnos cuenta que estamos asumiendo actitudes similares a la de la otra persona, en vez de mostrarnos diferentes.

“No envidies al hombre injusto, ni escojas ninguno de sus caminos”.

Luis Alzamendi. luisalzamendi@gmail.com

Hay 2 Comentarios.

  1. rosario
    9:27 pm junio 28, 2011

    a eso le denomino no tener proyectos propios,ver ,oir y mirar a traves de la otra persona.no se debehacer tanta entrega de amor a este hay que vivirloooooooooooooo!!!

  2. Luis Alzamendi
    4:06 pm julio 15, 2011

    EStimada Rosario agradezco tu comentario. En realidad no es una regla que tengan que suceder éstas cosas. En realidad el amor es sufrido, es benigno, no tiene envidia, no es jactancioso, no hace nada indebido. no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor. Si vamos por ese camino, estamos en la voluntad de Dios quien instituyó el matrimonio y que éste fuera para siempre. Busquemos mantenernos en su voluntad y con su ayuda lo lograremos. A El vamos todos a rendir cuentas en su momento de todo lo que hicimos.

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