Sociedad Uruguaya

Uruguay Libre de Megaminería: Exigimos definiciones claras en anuncios sobre estudios petroleros

Días atrás, ANCAP y la empresa australiana Petrel Energy, accionista mayoritaria de Schuepbach Energy, con quien el ente estatal tiene un contrato de exploración y explotación de hidrocarburos en la Cuenca Norte del país, dieron la noticia de haber recibido una Certificación Independiente de Recursos Prospectivos Hidrocarburíferos y anunciaron el paso a una nueva etapa de los trabajos de búsqueda de petróleo y gas natural contemplados en el referido contrato.

Los comunicados de Petrel y ANCAP solo afirmaban la existencia de “recursos prospectivos”(1), lo cual no significa que se haya descubierto petróleo y, mucho menos, que sea posible extraerlo. No obstante, ambas empresas se extendieron en afirmaciones basadas en la posibilidad de que realmente haya petróleo, con lo cual generaron una gran confusión en la opinión pública, a lo que se sumaron, consciente o inconscientemente, varios medios de la prensa nacional.

La empresa australiana difundió incluso unas suposiciones sobre las reservas posibles, es decir, para el caso de que hubiera petróleo. El presidente de ANCAP dijo que “podrían extraerse unos 1.769 millones de barriles de petróleo recuperables” y agregó que representarían “120 años de consumo”(2) del país. Con estas afirmaciones de fuentes oficiales, en la prensa se dio “la buena noticia de encontrar petróleo”(3), lo cual es una distorsión total del hecho anunciado.

Haciéndose eco de lo anterior, y como si fuera una cuestión de fe, autoridades del gobierno que asumirá el 1° de marzo próximo afirmaron que “tenemos hierro y seguramente petróleo”(4) para justificar la importancia de la planificación estratégica y una mirada de largo plazo.

Ante estos hechos, por una obligación de transparencia y respeto a nosotros mismos y a la opinión pública, las organizaciones de la sociedad civil abajo firmantes declaramos:

  1. Todo país debe conocer lo más exhaustivamente posible sus riquezas naturales, las minerales e hidrocarburíferas entre ellas. Este estudio debe ser emprendido por el Estado y las instituciones de investigación correspondientes, para garantizar su realización sobre bases científicas serias e independientes de intereses privados. En el Estado las diferentes funciones deben estar también separadas, para permitir la fiscalización adecuada de las distintas responsabilidades.
  2. El Estado tiene a cargo globalmente la gestión de los bienes naturales de la nación, pero es necesario que diferentes organismos se ocupen de distintas responsabilidades para impedir que un organismo sea juez y parte, por ejemplo, en los resultados de la investigación o en la relación con un socio extranjero. La ausencia de una estructura diversificada en la gestión de nuestros recursos hidrocarburíferos explica algunos problemas que veremos a continuación.
  3. Según el Código de Minería vigente, ANCAP es el organismo competente para “la actividad minera” correspondiente a los yacimientos de combustibles fósiles y otros elementos aptos para generar energía. Es decir, la ley encomienda al ente solo la tarea de explotación del recurso, pero ANCAP asume por si la investigación, se ocupa de los contratos con las empresas extranjeras para la producción y pretende también monitorear la calidad del Acuífero Guaraní.
  4. Es en este contexto que, cuando Petrel anuncia los resultados de sus estudios, ANCAP sale rápidamente a difundirlo y amplificarlo. Que la contratista magnifique un resultado forma parte de la lógica de esas empresas atentas a la cotización de sus acciones en la bolsa de valores. Que también lo haga ANCAP sólo se explica por ser el gestor de la asociación con Petrel y querer resaltar ante la opinión pública un éxito que los hechos aún no han confirmado.
  5. El problema mayor surge cuando esas necesidades conducen al ente estatal uruguayo a omitir informaciones, así como la naturaleza de los acuerdos firmados con las empresas contratistas. En su comunicado, ANCAP solo afirma que se trataría de hidrocarburos convencionales y, en base a esta afirmación, descarta la utilización de la técnica de fracturación hidráulica (‘fracking’) para la extracción de los depósitos de petróleo o gas que pudieran encontrarse en la zona.
  6. Sin embargo, en su informe, Petrel está hablando de “un sistema de hidrocarburos previamente desconocido, con potencial de recurso convencional y no convencional” («… previously unknown hydrocarbon system with conventional and unconventional resource potential») (5). Además, el contrato de exploración y explotación firmado por ANCAP y Schuepbach incluye explícitamente los hidrocarburos no convencionales, cuya extracción solo es posible por ‘fracking’(6).
  7. Parecería que ANCAP descarta el ‘fracking’, pero si la declaración surge de una manipulación de las informaciones del anuncio de Petrel, en vez de dar tranquilidad, agrega un elemento de preocupación. Sobre todo porque técnicos del ente han destacado en sus presentaciones que Uruguay ofrece “una oportunidad de negocios”(7) con hidrocarburos no convencionales y, como lógica consecuencia, las empresas extranjeras vienen aquí por los no convencionales.
  8. Ante el agotamiento previsto de los yacimientos tradicionales, el ‘fracking’ surge para explotar la roca generadora de hidrocarburos cuando el petróleo y el gas se encuentran aún en pequeñísimas burbujas aisladas. Pero la introducción en el subsuelo a muy alta presión de inmensos volúmenes de agua, arena y productos químicos para fracturar la roca y capturar ese petróleo y ese gas contamina suelos, aguas subterráneas y superficiales, generando incluso sismos.
  9. Grandes intereses económicos y políticos impulsaron un desarrollo vertiginoso del ‘fracking’ sin evaluaciones técnicas mínimas. La constatación de graves impactos sobre el ambiente y la salud de las personas, junto con un rendimiento económico real mucho menor de lo prometido, llevaron a Francia, Alemania y Bulgaria, así como a decenas de gobiernos locales en varios países, a prohibir o suspender el uso del ‘fracking’ en todo el territorio bajo su jurisdicción.
  10. Con la misma preocupación, los abajo firmantes venimos informando a la población sobre las consecuencias que tendría el ‘fracking’ en este país. Los acuerdos con empresas extranjeras que admiten la posibilidad de extraer hidrocarburos no convencionales nos llevan a exigir definiciones claras de las autoridades de ANCAP, más allá de las declaraciones de funcionarios que carecen de responsabilidad política y que modifican sus afirmaciones según los auditorios.

Lo razonable es dar garantías a la población de que una técnica peligrosa e incontrolable como el ‘fracking’ no será permitida en Uruguay, un país con un enorme potencial de energías renovables y no dañinas con el medio ambiente. Esta es la razón por la cual insistiremos con la prohibición de esta tecnología en todas las instancias, desde la Comisión del Acuífero Guaraní y los gobiernos departamentales, de los cuales ya se hicieron eco los de Tacuarembó y Paysandú, hasta el nivel nacional.

3 de febrero de 2015.

Tacuarembó por la Vida y el Agua

Paysandú Nuestro

Paysandú Libre de Fracking

Grupo de Jóvenes Piedra Sola

Grupo de Ciudadanos Salto

Uruguay Libre de Megaminería.

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