Adrian Aranda impulsa un Manifiesto Evangélico-Pentecostal
29 Jul '16

Sociedad Uruguaya

Adrian Aranda impulsa un Manifiesto Evangélico-Pentecostal

espíritu santoAnte los hechos de pública notoriedad en donde se ha cuestionado el proceder de varias personas que bajo la denominación de pastores están incurriendo en serias irregularidades incluso al grado del delito, el escritor y Director de Nueva Visión, Adrian Aranda, autor de “Desafíos del Hombre Contemporáneo”, impulsa un “Manifiesto Evangélico-Pentecostal”.

Compartimos su fundamento:

“El que calla otorga, y ante las denuncias este año a Instituciones y líderes ‘evangélicos’ por parte de testimonios, de periodistas, y de estudiosos en la materia Religión, es menester manifestarse, y expresar lo siguiente como cristiano evangélico:

  1. Reivindico el deber de las Iglesias Evangélicas de respetar los Derechos Humanos proclamados en La Declaración Universal de los Derechos Humanos por La Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948 en París.
  2. Reivindico el deber de todas las autoridades espirituales evangélicas a respetar la libertad de conciencia de los fieles.
  3. Toda coacción psicológica para instar a los fieles a la «obediencia ciega» es puramente «abuso espiritual».
  4. Tomo distancia de toda práctica que viole Derechos Humanos tales como la libertad de pensamiento, conciencia, libre decisión, y libre interpretación religiosa.
  5. Tomo distancia de toda Institución que se declare «bajo cobertura» del Pastor Guillermo Maldonado del Ministerio «El Rey Jesús» radicado en Miami, Florida.
  6. Tomo distancia de toda práctica que proponga al Evangelio como un medio y a lo material como un fin en sí mismo.
  7. Reivindico que la esencia del Evangelio se basa en el amor al prójimo, el amor a Dios, y NUNCA en cualquier práctica que denigre, explote o manipule al Hombre como sujeto.
  8. Hago un llamamiento a restituir en las Iglesias Evangélicas la REFLEXIÓN, el DIÁLOGO, y el estudio profundo de las Sagradas Escrituras.
  9. Hago un llamamiento a que las Instituciones Evangélicas que se consideren distanciados de las prácticas antes mencionadas se manifiesten, por la única razón, del mantenimiento sano del Evangelio de Jesucristo.
  10. Me declaro libre de toda autoridad humana, dependiente total y exclusivamente de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, y en comunión con mis hermanos, pastores, y ministros, en una relación de mentoría y no de jerarquía”.

Adrian Aranda, 28 de julio de 2016.

Fuente Imagen: http://nuevavisioneditorial.com

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