Sociedad Uruguaya

Día Mundial del Consumidor: conocé y hacé valer tus derechos

Defensa del Consumidor

por Adriana Besso.

El Día Mundial de los Derechos del Consumidor se celebra a lo grande cada 15 de marzo, es cuando todo empezó el 15 de marzo del 63, cuando el presidente de los EEUU, John F. Kennedy, pronunció ante el Congreso de ese país un discurso ofreciendo su visión acerca de los derechos de los consumidores, convirtiéndose en la primera vez que un político haya establecido esos principios de manera formal. «Ser consumidor, por definición, nos incluye a todos. Somos el grupo económico más grande en el mercado, que afecta y es afectado por casi todas las decisiones económicas públicas… Pero es el único grupo importante cuyos puntos de vista a menudo no son escuchados».

Algunos años más tarde, a partir de 1983, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 15 de marzo (en conmemoración del discurso de JF Kennedy, el Día Mundial de los Derechos de los Consumidores. En el año 1985 la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció las directrices necesarias dirigidas a la protección de los consumidores a nivel internacional y demostró que el reconocimiento y la defensa de estos derechos representan un índice de progreso tanto económico como social. Así y desde esa fecha, las organizaciones de consumidores e instituciones ligadas al tema conmemoran este día, tratando asuntos concretos y primordiales para la sociedad, relativos a materias de consumo y al derecho ciudadano, como son el de la libre elección de un bien o servicio y la seguridad en el consumo.

Los derechos de los consumidores abarcan ámbitos tan diversos como las compras, seguridad de productos, la entrega de suministros de gas, agua o luz, o la protección frente a los productos financieros entre otros. Facilitar a las personas consumidoras, el conocimiento de sus derechos.

La transformación digital llegó sobre todo durante la pandemia, no es un fenómeno nuevo, sin embargo, ha tenido un crecimiento cuantitativo exponencial. Todos nos volvimos un poco más consumidores digitales, y esto se representó en diversas cifras que se proyectaron a lo largo de este tiempo. Un poco por la necesidad, un poco por la imposibilidad–de otras formas de contratación- pero el comercio electrónico se se intensificó. Así, la principal problemática giró–y gira- entorno a la idoneidad de los productos, el tiempo de entrega, la seguridad de la transacción, la protección de datos personales, el cumplimiento de las garantías y la reducción del riesgo al fraude; todas estas aristas involucran un compromiso de la autoridad administrativa y los proveedores, al momento de brindar a los consumidores herramientas virtuales que otras eran incipientes o inexistentes, pero que en un contexto actual, se hacen indispensables

El crecimiento económico de nuestro país ha impulsado un mercado cada vez más dinámico y competitivo, donde las transacciones comerciales se multiplican y adquieren mayor complejidad. Este proceso ha generado un entorno en el que los consumidores y proveedores interactúan constantemente, dando lugar a relaciones de consumo que requieren reglas claras y mecanismos efectivos de protección. A medida que estas interacciones se diversifican, también surgen nuevos desafíos, especialmente en la prevención y resolución de conflictos derivados de dichas relaciones.

Por eso decimos que se evidencia la diferenciación social y económica en el acceso a bienes y servicios, esta realidad no solo trajo consigo una serie de desafíos– pocos cumplidos- entorno a la protección de determinados sectores que se consideran vulnerables, y que, si bien ya encontraban protección en la legislación, su particular situación hace pensar en una atención especial.

De alguna u otra manera hacemos alusión a los grandes grupos vulnerables reconocidos internacionalmente como los niños, niñas, mujeres, mayores de 70 años, personas con discapacidad, a las que, por añadidura, y considerando a un país como el nuestro, podríamos mencionar a las personas adultas mayor. Estos grupos en su conjunto, pueden evidenciar mayores dificultades en el acceso al consumo, de ahí que se pueda categorizar a través de un concepto amplio y dinámico.

Siendo el consumo un elemento fundamental que acompaña la vida entera de los individuos, su tutela y cuidado constituye un derecho fundamental que se integra a derechos semejantes como los sociales, culturales, económicos, etc. Así, los consumidores tienen derecho a elegir, a recibir educación que impactará en la futura toma de elecciones de bienes y servicios, derecho a la seguridad, a adquirir productos y servicios competitivos, entre otros. Mediante este día se asume el rol fundamental de los consumidores en la defensa de sus derechos a adquisición de productos y servicios de calidad, que no dañen ni a terceros ni al medio ambiente.

Desde la adquisición de productos esenciales hasta la contratación de servicios especializados, cada transacción debe regirse por principios de responsabilidad, equidad y transparencia. Por ello, es fundamental que los consumidores conozcan sus derechos y que los proveedores cumplan con sus obligaciones, asegurando así relaciones de consumo justas y equilibradas.

La información es un derecho fundamental del consumidor y una obligación ineludible del proveedor. Para que una persona tome una decisión de consumo informada, debe contar con datos claros, suficientes y oportunos sobre los productos o servicios que adquiere.

Si bien se han logrado avances significativos, persiste la necesidad de seguir promoviendo la causa y la innovación.

El Día Mundial de los Derechos del Consumidor sigue siendo una plataforma crucial para promover la colaboración, impulsar el cambio y empoderar a los consumidores para que puedan navegar por las complejidades del mercado global en constante evolución como consumidores informados y empoderados.

Sirve como un poderoso recordatorio de que la protección del consumidor no es solo un derecho, sino también una responsabilidad compartida. Es un llamado a la acción para que individuos, empresas y gobiernos trabajen juntos por un mercado más equitativo, transparente y seguro para todos.

Al empoderar a los consumidores mediante la educación, la concientización y la defensa, podemos construir un mundo donde se respeten y defiendan sus derechos, lo que conducirá a un futuro más sostenible y ético. Juntos, podemos crear un mundo donde los derechos del consumidor no se celebren solo un día, sino que se protejan y promuevan activamente a diario.

En conclusión, el Día Mundial de los Derechos del Consumidor nos recuerda que los consumidores informados son consumidores empoderados.

Al comprender nuestros derechos y ejercerlos eficazmente, podemos protegernos y contribuir a un mercado más ético y sostenible Conocer nuestros derechos y exigir su cumplimiento contribuye a construir un mercado más transparente y confiable. Como consumidores, tenemos el poder de tomar decisiones informadas, y como proveedores, la responsabilidad de actuar con ética y respeto.

Por lo demás, el Día mundial de los Derecho del Consumidor, se circunscribe a sus orígenes, la voz de quien es y será el protagonista del mercado, y el reconocimiento y respeto de sus derechos, hoy más que nunca, puestos en tensión por el equilibrio entre las reglas del mercado y la dignidad de la persona humana.

 

Adriana Besso

Consultora Internacional en Defensa de los Derechos de los Consumidores y Usuarios.

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