1 Mar '10

Sociedad Uruguaya

Mujica pidió a quienes creen en Dios “que recen por Chile y porque la Tierra no siga temblando”

El presidente electo de Uruguay, José Mujica, pidió el domingo 28 de febrero a quienes creen en Dios «que recen por Chile y porque la Tierra no siga temblando» en alusión al potente terremoto que sacudió el sábado a ese país. El sismo dejó más de 700 muertos y dos millones de damnificados. La embajada uruguaya en el país trasandino afirmó que no hay reportes de compatriotas fallecidos.

«Estamos dramáticamente conmovidos por lo que le ocurrió a Chile, que nos golpea», dijo Mujica, que este lunes asumirá la presidencia de Uruguay.

«Lo que ocurrió antes con Haití nos recuerda lo fácil que se puede perder la vida y como debemos recobrar la humildad», agregó el presidente.

«A los que creen en Dios les pido que recen por Chile, por la tierra y porque no sigan estos fenómenos», destacó Mujica, que en otra parte de la conferencia se definió como un «agricultor y campesino», informó EFE.

Embajada uruguaya no reporta víctimas

La Embajada de Uruguay en Chile no reporta ningún uruguayo fallecido tras el terremoto de 8,8 que asoló este sábado al país trasandino, informa El Espectador. Mientras continúa con las tareas de información y búsqueda de uruguayos, se ayuda a quienes resultaron afectados por el sismo.

Ricardo Baluga, funcionario de la embajada, dijo a la emisora hay muchos uruguayos radicados en Concepción y que algunos resultaron afectados por el terremoto. «Con respecto a los uruguayos, seguimos buscando gente a través de familiares que nos llaman, tanto de Uruguay como en Chile. Hasta ahora no tenemos uruguayos en registro de víctimas, eso mismo se está actualizando en el Servicio Médico Legal de Chile. Hablamos con el Servicio y con el Centro de Alerta Temprana, que son los que nos mantienen informados en el caso que surgiera o identificaran algún uruguayo», dijo.

«En lo que estamos como Embajada es en trasmitir tranquilidad a los familiares y ubicar a los familiares en Chile, para trasmitir la tranquilidad para Uruguay de que los hemos ubicado. Lo que ocurre es que los celulares estaban colapsados, algunos se han restablecido ahora. En la zona de Concepción es muy difícil tener acceso a los teléfonos de línea y a los celulares, en algunos casos hemos tenido éxito, en otros los estamos procurando», relató.

«En principio, la señal es de tranquilidad porque no tenemos ningún registro oficial o llamado del Ministerio del Interior de Chile que nos indique que hay uruguayos dentro del listado de fallecidos. Cuando hablamos con la gente te cuentan la experiencia de cada uno, daños materiales, mobiliario roto, alguna pared rajada y algún derrumbe», agregó.

Cesaron advertencias de tsunami

«La alerta de tsunami emitida para todo el Pacífico ha sido cancelada para todos los países», indicó del Centro de Advertencia de Tsunami para el Pacífico, de la Administración Nacional de Atmósfera y Océanos (NOAA, por su sigla en inglés).

Según el centro, «los datos sobre el nivel del mar indican que ha tenido lugar un amplio tsunami», pero que ya no amenaza las costas del Pacífico, por lo que «la alerta queda cancelada».

El potente terremoto registrado en Chile, que ha causado más de 300 muertos y dos millones de damnificados, provocó un tsunami que puso en alerta a todos los países limítrofes del Océano Pacífico, aunque su fuerza fue menor de la previsto.

EL NOAA ha desactivado la alerta de tsunami en varios países las últimas horas y el último fue Japón, quien actívó todas sus alertas y evacuó varias zonas, pero finalmente recibió olas de menor tamaño del esperado, que no causaron estragos.

Casi al mismo tiempo del anuncio del NOAA, la Agencia Meteorológica nipona rebajó la alerta que había emitido en la zona nororiental del país de «gran tsunami» a «tsunami», lo que advierte del peligro de olas de hasta dos metros.

El sismo

El terremoto, de 8,3 grados en la escala Richter, según la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), se produjo a las 3:36 hora local (6:36 GMT) y recordó a los chilenos que viven en uno de los países más sísmicos del planeta.

El Gobierno de Chile declaró zona de catástrofe el territorio afectado, que abarca una larga franja de casi 1.000 kilómetros desde la región de Valparaíso hasta la de la Araucanía, y calificó el fenómeno de «cataclismo de dimensiones históricas».

Según las últimas cifras, el número de víctimas se elevó a 708 muertos, la mayor parte de las víctimas en la región del Maule, con 541, seguida de Bío Bío, con 64, y las 103 restante en las otras seis regiones afectadas, donde además hay dos millones de damnificados.

«Desde el año 1960 (fecha del terremoto de Valdivia, el mayor de la historia) nunca habíamos tenido un terremoto así», dijo el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, quien agregó que las autoridades esperan «tener un país más normalizado» en las próximas 48 ó 72 horas.

Durante toda la jornada se dejaron sentir réplicas, algunas de ellas de hasta de cuatro grados en la escala Richter, agravando así los numerosos daños, que incluyen puentes y pasarelas peatonales caídos, cientos de casas destruidas y barrios enteros anegados por olas gigantes en algunas ciudades costeras.

Las autoridades recomendaron a los chilenos no viajar, salvo por estricta necesidad, mientras que numerosas ciudades, incluida la capital, permanecen semiparalizadas.

En Santiago no funciona el ferrocarril subterráneo y el transporte de superficie es escaso, mientras que el aeropuerto internacional permanece cerrado debido a los daños en la torre de control, las terminales de pasajeros y las vías de acceso.

En cuanto a los damnificados, sólo en la región del Bío Bío, la más castigada por el sismo, los afectados ascienden a 400.000.

La naturaleza ha puesto a prueba el espíritu solidario de los chilenos, liderados por su resuelta e incansable presidenta, quien a primera hora se desplazó en helicóptero a las zonas más afectadas.

Bachelet ordenó las primeras medidas de ayuda, llamó a sus compatriotas a la tranquilidad y agradeció con serenidad los mensajes solidarios recibidos de todo el mundo.

En tanto, el presidente electo de Chile, Sebastián Piñera, anunció que destinará el dos por ciento del presupuesto público para la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto.

«Comprometo la total ayuda y el compromiso del equipo del futuro gobierno con la presidenta Bachelet», dijo Piñera al tiempo que pidió a las actuales autoridades de emergencia que sigan colaborando después del traspaso presidencial, el próximo 11 de marzo.

La mandataria chilena no asistirá a la investidura como presidente de Uruguay de José Mujica y se suspendió el V Congreso Internacional de la Lengua anunció el canciller, Mariano Fernández.

Además, se mantiene la incógnita sobre la visita de la secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton.

El ministro de Relaciones Exteriores agradeció la ayuda ofrecida por numerosos países, pero precisó que primero es necesario elaborar un catastro de los daños ocasionados por el terremoto.

Uno de los más problemáticos es el cierre del aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez de Santiago, que mantendrá paralizado al menos dos o tres días el tráfico aéreo en el país y obliga a desviar los vuelos con destino a la capital chilena hacia las terminales de los países vecinos.

Fuentes de la Embajada de España informaron a Efe de que no les consta que alguno de los casi 50.000 ciudadanos de ese país residentes en Chile se encuentre entre las víctimas del terremoto.

Las localidades costeras y del interior de las ocho regiones afectadas permanecían hoy con las calles vacías y los comercios cerrados, mientras los vecinos hacían recuento de los daños.

Los servicios de limpieza se afanaban en retirar los escombros que cubrían las aceras, donde se amontonaban cristales y cornisas arrancados desde las fachadas de los edificios, en su mayoría de poca altura.

Durante toda la jornada se sucedieron mensajes de apoyo y muestras de solidaridad hacia los afectados procedentes de gobiernos y cancillerías de todo el mundo.

Pero junto a los gestos humanitarios, también se han dado algunos casos muy aislados de saqueos, rápidamente controlados por a policía, que sin embargo no pudo evitar que en Chillán, a 40 kilómetros al sur de Santiago, cerca de 300 presos se escaparan de la cárcel local.

Fuente: Montevideo Portal. www.montevideo.com.uy y Agencia.

Deja un comentario

*