Sociedad Uruguaya

Ana Olivera es la intendenta de Montevideo: Priorizará limpieza, transporte colectivos y desarrollo municipal

Ana Olivera asumió el jueves 8 de julio como intendenta de Montevideo por el período 2010-2015, con lo que se convirtió en la primera mujer que ejerce el cargo por decisión directa de la ciudadanía.

«Hoy continúa abriéndose camino la esperanza», manifestó Olivera en su discurso de asunción, realizado en el atrio del Palacio Municipal, en presencia del presidente José Mujica. La ceremonia contó con la presencia de otras autoridades nacionales, departamentales, diplomáticas, gobernantes locales de Argentina, Brasil, Chile y Venezuela, personal de la Intendencia y vecinos de Montevideo.

La Intendenta anunció que en los primeros seis meses la prioridad de la gestión estará centrada en limpieza, transporte colectivo y desarrollo de los gobiernos municipales, con medidas que apuntan a mejorar la convivencia ciudadana.

«Debemos dar un vuelco en la limpieza de la ciudad», aseveró. En relación al transporte explicó que el objetivo es lograr frecuencias adecuadas, horarios precisos y una accesibilidad cada vez mayor. «Tenemos la obligación de respaldar a los ocho gobiernos locales, en recursos, funcionarios, en articulación, para que puedan elaborar su Plan de Desarrollo Municipal para el quinquenio», manifestó.

Planificar el futuro

Olivera adelantó que se seguirá trabajando en planificar el futuro de la ciudad. En ese sentido dijo que las acciones apuntarán a «integrar las periferias, desarrollar las centralidades, poblar las zonas tugurizadas, a partir de planes especiales como los que hoy se desarrollan en Ciudad Vieja y en Goes. También se trabajará en la jerarquización de la bahía y la franja costera del oeste. En el área del saneamiento continuará la aplicación del Plan IV, habrá planes especiales para las cuencas del arroyo Pantanoso y la cañada Casavalle, así como acciones en zonas inundables.

En materia productiva y de generación de empleo se desarrollará la Unidad Alimentaria y dos zonas de localización industrial. También serán promovidas las pequeñas empresas, el turismo y la producción sustentable del área rural.

Las políticas culturales marcarán la profundización del Programa Esquinas, el establecimiento de una red de museos comunales y una mayor presencia de los elencos artísticos en los barrios.

A nivel institucional, Montevideo articulará acciones con el gobierno nacional y los demás gobiernos departamentales, en particular para la aplicación de políticas sociales y la atención a la salud. Se plantea para este período la elaboración de un Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano y la promoción de una Ley de Capitalidad. En la esfera externa se estrecharán los lazos con las Mercociudades y el resto de la comunidad internacional.

La Intendenta afirmó que quiere trabajadores municipales consustanciados con el objetivo de servir mejor a los ciudadanos. «Esto no quiere decir que no tengamos diferencias, apostemos a resolverlas siempre en beneficio del conjunto», aseveró.

La Intendencia promoverá más y mejor participación en el gobierno de la ciudad, lo que será potenciado por el funcionamiento de los municipios. Olivera señaló que está abierta la posibilidad de que «entre mucho aire fresco en esta etapa refundacional de la descentralización de Montevideo. Pretendemos gobernar con los montevideanos, que todos y todas nos sintamos parte de esta construcción colectiva».

«Que no se confunda, no pretendo diluir mi responsabilidad ni la del equipo. Simplemente y con las puertas abiertas, montevideanos, montevideanas, los y las invito a seguir construyendo este departamento, esta maravillosa ciudad, nuestra casa», concluyó Olivera.

Discurso de asunción de la intendenta de Montevideo, Ana Olivera

Buenos días a todos y a todas.

Mis saludos, que ya se los di, al Presidente de la República, al vicepresidente de la República compañero Danilo, a la señora intendenta de Montevideo saliente, la compañera Hyara, a los invitados internacionales, al cuerpo diplomático y a los representantes de ciudades y  municipios hermanos que realmente agradezco su presencia porque sé que no es  formal.

A las autoridades nacionales, departamentales y municipales, a las autoridades universitarias, a los  dirigentes políticos, religiosos, sindicales y comunitarios, a los integrantes de los Concejos Vecinales, a los integrantes de las Juntas Locales salientes, al Defensor del Vecino, a las trabajadoras y los trabajadores de los medios de comunicación, a las trabajadoras y los  trabajadores municipales, a las trabajadoras y trabajadores del Ministerio de Desarrollo Social.

A los familiares, a los que están presentes y a los que no están, a mis amigos y amigas de todas las épocas del movimiento estudiantil, de la clandestinidad, del exilio, del retorno al país, del trabajo codo a codo en las organizaciones sociales, en la querida Unión, en la comisión de fomento en el Pasteur, aquellos que de la nada surgimos y codo a codo también seguimos construyendo en la fuerza política, a todos y todas aquellos con quienes compartimos trabajos, anhelos, con quienes compartimos alegrías y tristezas , a mis compañeras del liceo que están aquí  presentes hoy, en realidad a todas las vecinas y vecinos, porque eso es  lo que somos, todos los que estamos aquí presentes, ciudadanos y ciudadanas, a todos mando un gran abrazo.

Estoy segura que con cada uno de ustedes en algún momento algo tuvimos en común, por algo peleamos, gracias por estar aquí presentes.

A los ex intendentes, amigos que están aquí, al que no está y mandó un mensaje, y además como no podía ser de otra manera a María Auxiliadora que quiso estar, allá en el medio y esta aquí con nosotros.

A Lilí que quería estar presente pero no pudo a último momento vaya mi saludo, que ella sabe que es absolutamente sincero

A las compañeras y compañeros que compartimos durante años, durante casi 10 años en esta misma casa alegrías y tristezas, tantas cosas logradas con el objetivo con que vinimos que es lograr el bienestar de Montevideo. Aquí están de varias épocas, gracias también por estar presentes, gracias también a los integrantes del equipo de gobierno que culmina hoy la tarea, equipo que puso a disposición del equipo que comienza en el día de hoy absolutamente todo,  con ganas y con esfuerzo, no retaceando ninguna información porque en definitiva más allá de que unos llegamos y otros se van, a todos nos une el mismo objetivo, la felicidad para el pueblo montevideano.

El domingo pasado comencé a pensar en el mensaje de hoy, releí el discurso programático de Tabaré Vázquez en la Plaza Lafone, centrado en el inicio del proceso de descentralización, el rol del gobierno departamental, los vecinos y vecinas y los trabajadores municipales; el discurso lleno de amor por Montevideo de Mariano Arana, la ciudad abierta e integrada al mundo, en la región e integrada puertas adentro.

También releí lo posible del discurso de Mariano en el año 2000, en un día que aún nos duele en el recuerdo, en el que se planteaba la necesidad imperiosa de profundizar las políticas sociales; por último la intervención breve, concisa y contundente de Ricardo Ehrlich, al decir de Ricardo el país se abría a un nuevo tiempo y había muchas políticas a compartir con el gobierno nacional, era el momento de articular con la respuesta a la emergencia social, llegaba el momento en que Montevideo, que siempre había querido pensarse en el área metropolitana, podía hacerlo. Gracias Marcos, también, por estar aquí hoy entre nosotros.

Cada uno de estos discursos, que ratificaba un compromiso con la ciudadanía toda y en particular con los más vulnerables, con los postergados, con los excluidos del ejercicio de sus derechos, respondía a la realidad de su tiempo.

Hoy continúa abriéndose camino la esperanza, miramos el futuro con optimismo y este proyecto de departamento que comenzó a andar hace 20 años es uno solo con el proyecto de país.

También el día de hoy tiene un contenido que me trasciende como persona, porque está atado indisolublemente con la lucha en pos de la igualdad de oportunidades y derechos entre hombres y mujeres, de miles, en el marco de las luchas por la justicia social. Quizás dentro de unos cuantos años el día de hoy sea una sola línea en los libros de historia, como dice mi amiga, como cuando se conquistó el voto de las mujeres y quizás ya no habrá que contar cuántas ocupan responsabilidades, ni tampoco habrá necesidad de una cuota, no habrá diferencias salariales a igual trabajo y las condiciones materiales permitirán la inclusión de todas las mujeres de este país en todos los ámbitos, por supuesto también de todos los hombres.

Hoy en el Uruguay habemos tres mujeres que por primera vez fuimos electas intendentas, vaya mi saludo también a Patricia en Artigas y Adriana en Lavalleja. Además en Montevideo, recibo esta responsabilidad de manos de otra mujer, que ha trabajado con ahínco por nuestro departamento. Creo que por ser un lugar común, no deja de ser cierto, es un día histórico.

Pero lo es, no sólo porque el género se coló por la ventana. También hoy cumplimos un sueño de 20 años, el que cada quinquenio hemos repetido como una aspiración: hoy tenemos gobiernos locales electos.

No me gusta mirar para el costado cuando hay problemas, seguramente la ley de descentralización y participación tiene muchos defectos a corregir y juntos iremos perfeccionándola. Para Montevideo el desafío es aún mayor que en el resto del país. En muchos departamentos las elecciones municipales fueron más importantes que las departamentales, no fue así en el nuestro. Y aquí seguramente tengamos todos que preguntarnos, todos los sectores políticos, todas las organizaciones sociales, los medios masivos de comunicación, por qué un tema que estuvo en la agenda política durante tres años no fue parte del debate de toda  la sociedad, en particular la montevideana, cuando este gobierno departamental peleó para ser parte de la ley, ya que inicialmente no estaba incluido, ¿verdad Ricardo? Por lo tanto nosotros arrancamos en Montevideo con diferencias respecto al resto del país, y por eso decía a cada uno de los alcaldes y alcaldesas que es mucho el trabajo que van a tener por delante. Hoy ratificamos nuestro compromiso de apoyo a la instalación y consolidación de los ocho municipios en Montevideo, porque es nuestro compromiso con la profundización de la democracia, con el protagonismo popular en la construcción de políticas públicas y también es parte de nuestro compromiso en lograr una gestión que dé satisfacción a las montevideanas y los montevideanos.

Así se lo hemos manifestado en reiteradas oportunidades a los Concejos Municipales que hoy asumen, a los alcaldes y alcaldesas. No es sólo una expresión de la intendenta, es la voluntad de todo el equipo de gobierno que hoy asume. Este equipo de gobierno sabe desde los primeros pasos dados en la transición, que en los primeros seis meses tenemos la obligación de respaldar a los ocho gobiernos locales, en recursos, en funcionarios, en articulación, para que puedan elaborar su plan de Desarrollo Municipal para el quinquenio, junto a los Concejos Vecinales, las organizaciones sociales y los vecinos en general. Simultáneamente, en los primeros seis meses, debemos dar un vuelco en la limpieza de la ciudad, que comenzará por medidas desde el gobierno departamental, pero que deberán involucrarnos a todos y a todas, porque sigue siendo válida la afirmación de los intendentes que me preceden, que “la ciudad más limpia es la que menos se ensucia”.

Por otra parte no cabe duda, el acento que pondremos en el transporte colectivo de pasajeros. No se trata de medidas aisladas. Se trata de continuar la tarea iniciada a finales de 2007, plasmada en el Plan de Movilidad Urbana, plan que es metropolitano y que no sólo abarca el transporte de pasajeros, sino también el transporte de carga.

Pero los primeros seis meses de gestión, están centrados en lograr un transporte con las frecuencias adecuadas, con horarios precisos, un transporte cada vez más accesible para todas y todos, discapacitados, veteranos, veteranas, niños. Así lo hemos también conversado con todas las empresas y en una acción mancomunada, en estos últimos días de gobierno se ha llegado a 8.000 boletos diarios vendidos a través de la tarjeta. Está en pleno período de prueba el software de gestión que permitirá cumplir con los objetivos planteados.

La mayor parte de las medidas planteadas para los primeros seis meses se enmarcan en lo que llamamos el Montevideo de la Convivencia donde todos ejercemos nuestros derechos y cumplimos con nuestros deberes.

Que prioricemos determinadas medidas para los primeros seis meses, no quiere decir que perdamos de vista el Montevideo de 2030. Pero eso no quiere decir que yo vaya a estar en el 2030, por eso simultáneamente con el plan de impacto de limpieza, nos proponemos realizar un nuevo Plan Director de Limpieza, con una planta de disposición final de residuos metropolitana.

Mientras seguimos avanzando con la tecnología en el transporte metropolitano, seguiremos ejecutando el Plan de Movilidad Urbana, con la Terminal de Colón en primer lugar y luego la de Ocho de Octubre y Belloni. Trabajaremos junto al gobierno nacional para la concreción de las dos terminales de trasbordo de carga, cercanas al colector perimetral.

Por sobre todo seguiremos empecinadamente tratando de construir un Montevideo planificado. No porque no haya habido vocación de planificación, no porque no haya habido vocación  estratégica y plan de ordenamiento territorial en estos años, pero la ciudad creció en función de una realidad socioeconómica, en la que no éramos los únicos protagonistas. Hoy tenemos otra realidad. Por lo tanto “La planificación debe ser la que armonice, articule y atraviese las acciones del gobierno departamental”, así lo expresa nuestro programa de gobierno, pero a la vez el programa nos plantea otro imperativo, el del involucramiento y participación ciudadana en la planificación. Como aquel primer plan estratégico de Montevideo, hace 18 años, donde nos decían los queridos compañeros y amigos de la Junta de Andalucía, ¿cómo se les ocurre hacer un plan estratégico con participación de los vecinos? Y eso dio lugar a los verdaderos primeros planes de presupuesto participativo que fueron base del Plan de Ordenamiento Territorial del año 98.  Esto no es una novedad, pero debemos continuar en ese camino. No se planifica el territorio, que es sobre todo una construcción social desde un escritorio. Es fundamental en esta perspectiva integrar periferias, desarrollar las centralidades, poblar las zonas tugurizadas, a partir de los planes especiales, como los que hoy se desarrollan con recursos propios y la cooperación internacional en Ciudad Vieja y en Goes.

Sin duda corresponde a este período que se inicia la jerarquización de la bahía y la franja costera del oeste.

Seguiremos trabajando en el Montevideo productivo y generador de empleo. Implica entre otras cosas la construcción de la Unidad Alimentaria en el oeste de Montevideo, trasladando a ella el Mercado Modelo de su ubicación actual. Aquello que en 1993 nos plantearon los vecinos de Montevideo en aquel primer plan estratégico.

Parte del Montevideo productivo es la necesaria preservación del área rural del departamento, la llevaremos adelante en una acción mancomunada con los municipios.

Implica la concreción de las dos zonas de localización industrial definidas en el Plan. Implica en conjunto con el gobierno nacional una apuesta a la pequeña y mediana empresa.

También está vinculado al Montevideo turístico, apostando al rol del Conglomerado Turístico de Montevideo, en el marco de la cooperación público privada.

Seguiremos apostando al Montevideo integrado en el mundo y en la región, en el día de ayer fueron elocuentes nuestros intendentes respecto a la tarea, expresión de una vocación, realizada en estos 20 años. Continuaremos profundizando la misma y avanzando en las Mercociudades, como expresión del Mercosur que queremos. También apostamos en el Montevideo integrado, a la integración social de nuestro departamento, que se expresará en nuestro trabajo articulado con el Gobierno Nacional en el Plan Juntos, con el Plan de Integración de Asentamientos Irregulares, con el Plan de Saneamiento 4 en ejecución, con el Plan Lote en ejecución, con la construcción y reconstrucción de barrios, con espacios públicos, con la concepción del Parque Líber Seregni, con nuestras políticas sociales.

Se ha debatido mucho si ahora, con la existencia del Ministerio de Desarrollo Social, es necesario mantener las políticas sociales. Lo repetí muchas veces en los 10 años en los que estuve en el gobierno de Montevideo, cuando hace 20 años nos planteamos nuestro primer programa departamental, para los que hablamos en código, el documento 6, decíamos que no solamente era imprescindible desarrollar políticas sociales frente a la ausencia del resto del Estado, sino que había un rol a jugar desde el gobierno departamental, desde los municipios, por su cercanía con la vida de la gente, también porque son un terreno propicio para la participación ciudadana. Tuve el privilegio en los cinco años pasados de integrar junto a Marina Arismendi y un equipo inolvidable por su compromiso, el Ministerio de Desarrollo Social y no perdía oportunidad de decir que seguía pensando, que los gobiernos departamentales eran imprescindibles para llevar adelante las políticas sociales, varias veces me lo escuchó Ricardo, ahora articuladas con el Ministerio creado. Para el Montevideo integrado seguiremos avanzando en la transversalización de las políticas dirigidas a la discapacidad, a los adultos mayores, los jóvenes, la infancia, los afrodescendientes, por el respeto a la diversidad, en la aplicación del plan de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, en definitiva por el respeto de los derechos de todas y todos.

En el plano de la salud bregaremos por ser parte con nuestra red de policlínicas del Sistema Nacional Integrado de Salud.

Sin duda en el Montevideo Integrado juega un rol fundamental la cultura, avanzando y profundizando el programa Esquinas desarrollado en este quinquenio, incorporando la carpa en los barrios, nuestras orquestas en los barrios, promoviendo la creación, trabajando con nuestros museos en red. Incorporando también en red nuestras bibliotecas. Continuaremos con la tarea emprendida en este período que culminó con la declaración de Patrimonio Intangible de la Humanidad al tango y al candombe.

Convocaremos el Consejo Departamental de Cultura, como nutriente de la tarea a desarrollar y seguramente tanto las políticas sociales como la actividad cultural irán cobrando, junto con las políticas de deporte y recreación mayor vigor con los proyectos municipales.

Decía inicialmente, que Montevideo dejó de pensarse solo y comenzó una tarea que pretendemos continuar y profundizar que es la de la construcción de la Agenda Metropolitana, junto con Canelones, con San José, por qué no con Florida. Con ambos departamentos tenemos compromisos sociales, económicos y medioambientales comunes. La revisión del Plan de Ordenamiento Territorial hoy es en función de pensarnos en el área metropolitana, los planes sectoriales como el Plan de Movilidad, el Plan de Saneamiento o la concepción de la Unidad Alimentaria, lo reflejan.

Continuaremos avanzando con el Plan de la Cuenca del arroyo Carrasco. Deberíamos llegar en este quinquenio a un plan detallado de Ordenamiento Territorial Metropolitano.

Tenemos además otros desafíos vinculados con el medio ambiente, que es continuar recuperando las cuencas de nuestros arroyos y cañadas. Desde el año 2002, se está llevando a cabo el Plan Especial del arroyo Miguelete, que es un plan integral, en este período debemos incorporar el Plan de la Cuenca de Casavalle y abordar la elaboración del Plan Especial del arroyo Pantanoso.

También la revisión del Plan Director de Saneamiento y drenaje pluvial nos pone de cara al cambio climático y resolver las zonas que se inundan en la ciudad consolidada.

Mis palabras no pretenden hacer un análisis exhaustivo del programa de gobierno, que nuestro equipo ha comenzado a transformar en plan, pautando un gran acento en las áreas que son el sostén de la gestión, la gestión humana, nuestras y nuestros funcionarios, los recursos financieros, la planificación  y la ejecución presupuestal, la revisión de los ingresos, poniendo énfasis en la justicia  tributaria, el desarrollo tecnológico para una mejor gestión en beneficio  de la ciudadanía.

También puede parecer que está centrado en lo físico del territorio, pero todo lo planteado es en función de las condiciones de vida de los montevideanos y las montevideanas.

Se trata en definitiva de promover el ejercicio del derecho a la ciudad, al departamento. Un departamento que es capital, que es puerto, que es centro logístico, que se plantea grandes obras en función del desarrollo del país. Por eso pondremos en debate la necesidad de una ley de capitalidad.

Volvemos a nuestras raíces, como lo sigue planteando nuestro programa, nuestro gobierno para lograr sus objetivos tiene tres soportes: el gobierno  departamental entendido como el legislativo y ejecutivo, los vecinos y vecinas de Montevideo y los funcionarios y funcionarias departamentales y municipales.

Tenemos una gran oportunidad con la instalación de los municipios de promover más y mejor  participación, de que entre mucho aire fresco en esta etapa refundacional de la descentralización en Montevideo, pretendemos gobernar con los montevideanos, que todos y todas nos sintamos parte de esta construcción colectiva.

No es por casualidad que nuestro programa dedica tanta reflexión  sobre este tema, y sobre el rol de los trabajadores municipales, queremos trabajadores y trabajadoras consustanciados con el objetivo fundamental del gobierno. ¿Qué quiere decir esto? Quiere decir que nuestro centro está en el bienestar de nuestros ciudadanos  y ciudadanas. Hay, no digo aquí entre nosotros, quienes discuten la concepción de si los funcionarios públicos somos servidores públicos, debo decir que soy funcionaria pública desde antes de entrar en 1995 a la Intendencia, no puedo superar a mi Secretario General que desde hace 47 años es funcionario público, y al igual que él me siento orgullosa de serlo, como se sienten mis compañeras de tarea del liceo, que no reniegan de nada porque lo primero son nuestros muchachos y muchachas.

Cuando entré en la Intendencia, buenos funcionarios me enseñaron lo poco o mucho que sé, pusieron a mi disposición las herramientas para poder brindarle lo mejor a nuestra gente.

Discutimos muchas veces, discrepamos o acordamos, pero el objetivo era el mismo. Yo me siento parte de esta institución y el mensaje más importante que recibí, en realidad el primer mensaje que recibí fue de un funcionario que me decía: bienvenida a casa, este mensaje luego se multiplicó.

Hay en esta casa excelentes trabajadores y trabajadoras, lo vemos hoy reflejado en el equipo de gobierno. Peleemos todas y todos juntos por la excelencia en la gestión, por mejor atención a la ciudadanía. Esto no quiere decir que no tengamos diferencias, apostemos a resolverlas siempre en beneficio del conjunto.

Por último, el Ejecutivo Departamental que hoy encabezo, trabajará codo a codo con el Legislativo Comunal, pero también queremos hacerlo con los diputados de Montevideo, que hay muchos aquí presentes de todos los sectores, con los otros gobiernos departamentales, con el gobierno nacional y sus ministerios.

El compromiso de este equipo es continuar  con lo mejor de estos 20 años, superar las carencias que sabemos que hemos tenido y llevar adelante los proyectos comprometidos para este quinquenio, mirando no sólo el hoy, sino pensándonos en una perspectiva de 20 años.

El compromiso del equipo, mi compromiso, es de trabajo, de esfuerzo, de transparencia, de vínculo y comunicación permanente con la ciudadanía; de tener siempre presente, al decir de la querida Nelly Goitiño, que el único poder que tengo es el poder hacer, el poder transformar en función de la pública felicidad.

Como me escribía tarde anoche un amigo, con dignidad, con entrega, con pasión, con ganas de hacer más y mejor y con humildad, como nos enseñaron nuestro muchachos en Sudáfrica en estos días. La tarea que tenemos por delante no es para un grupo de elegidos, no es para héroes individuales, debe comprometernos a todas y todos.

Que no se confunda, no pretendo diluir mi responsabilidad, ni la del equipo. Simplemente y con las puertas abiertas, montevideanos y montevideanas, los y las invito a seguir construyendo este departamento, esta maravillosa ciudad, nuestra casa. Gracias.

Discurso de la intendenta saliente, escribana Hyara Rodríguez

-Presidente de la República

-Ministras y ministros

-Integrantes del Poder Legislativo, del Poder Judicial

-Amigos y amigas del cuerpo diplomático y representantes de

ciudades amigas del Mercosur y el mundo

-Compañeras y compañeros del equipo de gobierno de Montevideo, del Ejecutivo y del Legislativo: los viejos y los nuevos

-Funcionarias y funcionarios municipales

Amigas y amigos

Ha llegado el día, uno de los más movilizadores de mi vida.

Me acompañan imágenes de una niña rumbo a una escuela pública en Melo, de una chiquilina en el liceo de esa ciudad, y de otra, la misma, que se viene a Montevideo, a estudiar a la Universidad de la República.

Están aquí conmigo, para agradecer a un país cuyo sistema de enseñanza público posibilita a veces que una niña nacida en el seno de una familia de clase media, del Interior profundo, llegue a ser Intendenta de Montevideo.

Están conmigo mi abuela, mi madre, mis hijas y todas las mujeres de Montevideo, para compartir con todos y todas la alegría de este momento de inflexión en la historia, en el que por primera vez una mujer intendenta entregará su investidura a otra mujer.

Ojalá sea ese acto una luz de esperanza para todas.

Ojalá signifique un avance real e irreversible en el camino de construcción de la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres.

Me acompañan también todas las personas que durante estos 18 años municipales  tuve el privilegio de conocer: los compañeros y compañeras del trabajo diario, los funcionarios y funcionarias municipales, los vecinos y vecinas de todos los barrios, miles de seres diferentes poseedores de las más diversas sabidurías.

Conocerlos ha sido como haber hecho mil universidades, como haber viajado cientos de veces por el mundo, casi diría, como haber vivido muchas vidas.

Todos estarán de algún modo siempre conmigo, por eso me voy con la felicidad de haber vivido una parte de la aventura humana con plenitud.

Gracias a todos y todas

No puedo nombrarlos uno a uno, porque son muchos y porque evocarlos… los ojos, las sonrisas, los abrazos… me traería tanta emoción que se me haría difícil seguir hablando.

Así que gracias, con todo mi corazón, gracias.

Este es el final de un ciclo, de casi 20 años, en los que tuve la suerte de ser partícipe desde diferentes lugares de trabajo, o puestos de lucha, de un proceso que cambió Montevideo.

Y es también el comienzo de una etapa desafiante en la que las compañeras y compañeros que estarán en el gobierno del departamento y de los municipios, con inteligencia y entrega, harán que la dialéctica entre continuidad y cambio, dé a luz un cada vez mejor gobierno.

Muchas veces en estos años, sobre todo en los momentos más difíciles, me detuve ante la pregunta: ¿por qué hacemos todo esto? ¿para qué tanto esfuerzo, tanto desvelo?

Porque somos seres políticos, sí. Porque tenemos vocación de servicio, sí. Porque somos buena gente y anteponemos el destino colectivo al individual, sí.

Pero sobre todo porque somos de izquierda.

Esta es una afirmación compleja en tiempos en que se discute severamente qué cosa sea eso.

Elijo hoy una idea muy simple, que dice que para la derecha la injusticia es un dato de la realidad, pero para la izquierda es un escándalo.

Nunca, bajo ninguna circunstancia debemos olvidar que estamos para combatir toda injusticia.

La injusticia es un escándalo y nos rebelamos contra ella.

Por años y años protestamos, soñamos, denunciamos, propusimos, hasta que nos llegó el tiempo de gobernar.

Entonces tuvimos que aprender a asumir la responsabilidad de llevar a la práctica nuestros ideales de igualdad, justicia y solidaridad.

Lo hicimos desde el corazón: con una total entrega, con preocupación, con sacrificio… y con entusiasmo.

Lo hicimos desde los saberes científicos y técnicos, desde la práctica de la acción social, desde la síntesis de las luchas históricas, con el capital de la experiencia que la militancia política nos había dado.

Lo hicimos desde el pensamiento estratégico, sabiendo que no alcanzaba con resolver los asuntos coyunturales si no estaban enmarcados en proyectos que se sostuvieran en el tiempo, y que tuvieran como objetivo mejorar la vida del departamento y de su gente.

Lo hicimos pensando en el desarrollo de Montevideo, que es económico, sí, pero que es, fundamentalmente, un proceso social y cultural.

El verdadero desarrollo tiene que ver con las fuerzas sociales que, activas y creadoras, avanzan en su capacidad de invención y de construcción.

Tiene que ver con la felicidad de los ciudadanas y ciudadanas.

La felicidad podría ser un nuevo “indicador” a tener en cuenta para orientar una acción de gobierno, entorno al cual debería articularse cualquier otro. No me refiero a la simple satisfacción pasajera, sino aquello que tiene que ver con la vida plena de los seres humanos.

Al fin de cuentas nuestro trabajo y nuestro esfuerzo tiene sentido si construimos un horizonte para el crecimiento personal de todos y todas.

Tiene sentido si generamos una ciudad justa y feliz.

Decía que durante estos 20 años trabajamos en base a un concepto de desarrollo que implica justicia social, trabajo, salud, cultura, participación ciudadana y democracia, y que aspirábamos a construir un departamento digno, inclusivo y solidario, dinámico y creativo.

¿Lo logramos? Si y no.

Estamos en camino, en buen camino.

A los más veteranos les pido que recuerden cómo era Montevideo antes y que repasen cómo se fue transformando cada lugar y cómo la acción del gobierno departamental fue haciéndose más amplia y profunda.

A los más jóvenes les pido que exijan a los viejos que les cuenten, que busquen la documentación para conocer cómo ha sido este proceso, de qué a qué pasamos.

Cambió nuestro departamento, para mejor, de eso no hay duda: lo demuestran las obras realizadas, las políticas sociales y culturales ejecutadas. Lo puede decir la gente en cada barrio. Lo dice el mundo, cuando consultoras internacionales nos ubican como uno de los lugares en que mejor se puede vivir en América Latina, cuando nos distinguen como los más innovadores en el manejo de los temas medioambientales, cuando seleccionan nuestros proyectos urbanísticos por su belleza y su contenido integrador y democrático, cuando toman como ejemplo a replicar nuestras políticas sociales y culturales.

Cuánto cambió Montevideo, qué más hace falta, qué no pudimos hacer, qué no supimos, son las preguntas que nos acompañaron siempre y que están más que vigentes aún.

Porque más allá de toda teoría o buena intención, la práctica, el desempeño efectivo de cada política, la vida real, señalan los aciertos o los errores.

Y así, la mayor parte del tiempo, creo, tuvimos el valor de ver las cosas como son. sin velos ni complacencias, de tomar nota de todo, y fuimos, muchas veces, capaces de modificar los rumbos.

Hemos tenido que luchar contra un estado del mundo en el que la política y el poder están divorciados. El poder es un asunto global, mientras la política sigue siendo un asunto de los territorios, de los “lugares”. Y desde allí trabajamos sin eludir ninguna responsabilidad, pero sabiendo que no todo puede cambiarse desde lo local: hacen falta transformaciones profundas, estructurales, a nivel nacional e internacional.

Nos esforzamos por reconstruir la trama social rota cuando la crisis del 2002, y sistemáticamente desintegrada por el sistema global.

Tratamos de fortalecer las acciones colectivas y el compromiso de la gente con la sociedad y sus transformaciones, contraponiéndonos así a la ideología dominante que busca la destrucción de los vínculos y redes de personas con base territorial.

Realizamos acciones afirmativas para que el “mercado” no siga  secuestrando nuestra cultura, nuestro modo de ser, determinando cuáles deberían ser nuestros deseos y nuestros sueños.

Desde la rama de un árbol que golpea la ventana de un vecino a los asuntos más generales y abstractos: así transcurre el día a día de un gobierno departamental.

Como decía el poeta si una va sólo mirando la baldosa que pisa, no ve el horizonte; si uno va mirando el horizonte no ve la baldosa y tropieza. La solución es, dice, caminar juntos.

Por eso tenemos la certeza de que no hay posibilidad de construir un Montevideo justo, solidario y feliz sin la participación activa de las personas que lo habitan.

Celebremos entonces los municipios que hoy comenzarán a funcionar, que son el nuevo modo que adopta el viejo sueño de la descentralización y la participación.

Les deseo el mayor de los éxitos en el “gobierno de cercanía”, en el esfuerzo para encontrar los mecanismos mediante los cuales los vecinos y las vecinas se sientan más partícipes de la gestión de gobierno.

Les deseo suerte en esto que no es solamente un modo de mejorar la gestión de gobierno en tanto se estará más cerca de los problemas y de las soluciones posibles, es un asunto que tiene que ver con nuestros ideales más profundos de ejercicio pleno de la democracia y de fortalecimiento de las fuerzas sociales que son motor y destino de los cambios positivos.

Ana, quisiera trasmitirte confianza y aliento: sé que llevarás adelante una gestión responsable y transparente, sostenida en la ética personal y profesional de todo el equipo de gobierno.

Sé también que vas a trabajar arduamente para que sea además una gestión eficiente.

Los abrazo a todos y a todas. Me despido de la Intendencia de Montevideo con emoción, convencida de haber culminado una etapa de mi vida, de haber cerrado el círculo.

Ha sido un trabajo duro, no han faltado los dolores y angustias, se ha dejado sentir la rudeza de la vida política, y la “pequeña muerte” que representa cada decepción.

Pero cada uno de los momentos hermosos, esos que indicaron que se había podido lograr algo bueno para la gente, compensó cualquier tristeza.

Una vez, hace tiempo, estábamos entregado una vivienda, un realojo de una regularización de un asentamiento.

La, desde ese momento dueña de la casa, con mucho orgullo, me invitó a entrar a conocerla.

Yo pensé que me iba a mostrar la cocina o el baño.

No, me llevó primero a una habitación y me dijo: “este es el cuarto de los niños”.

Para que esos niños, para que todos y todas tengamos un espacio para crecer y para ser, en igualdad de oportunidades, compañera Ana Olivera, intendenta de Montevideo, te deseo lo mejor.

Fuente Contenido e Imagen: Intendencia de Montevideo. www.imm.gub.uy

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