18 Mar '11

Sociedad Uruguaya

Yanes ante el Día Internacional de Defensa de los Derechos del Consumidor

En el marco del Día Internacional de Defensa de los Derechos del Consumidor el diputado Horacio Yanes (Nuevo Espacio) reclamó en la media hora previa del miércoles 16 de marzo la necesidad de acercar instrumentos de arbitraje a la gente, al micro-empresario y al turista.

“TODOS SOMOS CONSUMIDORES”.

SEÑOR YANES.- Señor Presidente: en el día de ayer se conmemoró el Día Mundial de los Derechos de los Consumidores y es bueno que reflexionemos sobre este día, ya que todos somos consumidores.

Esta es una de las tantas áreas que han aparecido en nuestros tiempos, podemos decirlo así, con una visión universal e histórica, ya que aunque no es nada nuevo, tampoco tiene en nuestras sociedades un desarrollo muy arraigado.

Es importante saber y remarcar que todos somos consumidores: el individuo, la gran empresa, el Estado y hasta una comisión de fomento; parece algo obvio pero no lo es.

Generalmente, el consumidor final se ve a sí mismo como el más débil a la hora de reclamar y el reclamado casi siempre observa como injusto el reclamo. Además, socialmente, aquel que se queja por un mal servicio queda por lo menos como un cliente pesado. No hacer respetar los derechos como consumidor es ser cómplice de la mediocridad y la chatura.

Aquí mismo, señor Presidente, hemos tenido ejemplos de servicios mal dados; somos los responsables y consumidores de servicios inaceptables. Es el caso del restorán que funcionaba en el Palacio Legislativo  para no dejar dudas, lo decimos claramente ; a partir de errores de todo tipo, que eran cuestiones comunes, quienes nos quejábamos, ¿qué respuesta recibíamos? ¿Se puede aceptar que se pida un sándwich caliente y lo entreguen frío? ¿Un ensalada mixta sin tomates? ¿Y que en verano se entregue caliente una bebida que debería ser refrescante?

Por eso debemos reflexionar sobre estos derechos. ¿Qué queda para aquel ciudadano que trabaja doce horas por día y recibe un mal servicio por una tarjeta de crédito, una empresa de teléfonos móviles, una empresa de cable, una agencia de viajes, etcétera? Sin duda, la gran mayoría se la banca y no debería ser así.

Los micro y pequeños empresarios son consumidores y sin duda que frente a las grandes superficies comerciales son discriminados. Un ejemplo simple, señor Presidente: si un supermercado recibe la leche del día antes de abrir y una panadería enfrente la recibe a las 10 u 11 de la mañana, ¿no se ve perjudicada? Podríamos seguir ejemplificando y quienes nos escuchan se imaginarán muchos más casos. Entonces, ¿qué hacer? Uruguay tiene una buena legislación, puede ser mejor, claro, pero es buena; ¿se aplica? ¿Llega a la gente? ¿Se puede mejorar?

En el día de ayer en el diario «El País» y en «Últimas Noticias», se publicó una encuesta realizada por la Liga Uruguaya de Defensa del Consumidor, donde se da cuenta de la opinión de los turistas que visitaron nuestro país. No la tuvimos en nuestro poder para saber si técnicamente es correcta o no, si es representativa o no, pero nuestra experiencia nos dice que no debe estar muy alejada de la realidad. Allí se indica que más del 20% de los turistas se van con una impresión negativa de cómo se les dio respuesta a sus reclamos como usuarios.

Ayer también en «La República», el periodista Albérico Barrios cuenta la situación vivida por una familia de turistas el pasado verano, que confirma algunos de los cuestionamientos que aparecen en la encuesta. Se remarca que los empleados no están instruidos para manejar estos temas, que por lo general la persona que puede resolverlo no está al alcance, que no existen protocolos de actuación y que no se identifican fácilmente los lugares donde reclamar.

Un turista, y en ocasiones alguien que no lo sea, no puede esperar quince días a que le den una respuesta. En ese plazo puede pasar que la persona ya no esté en el país o que el hecho ya no tenga validez; entonces esos derechos, ¿son aplicables con las normas y estructuras que tenemos? Creo que eso importa, además de la falta de cultura.

Otro ejemplo: el tamaño del asiento de un ómnibus de pasajeros, ¿responde a un derecho de confort del pasajero? ¿La respuesta compleja, para que se nos devuelva un dinero o se nos cambie un artefacto que está roto o en mal estado, es correcta?

Existe un Área de Defensa del Consumidor en el Ministerio de Economía y Finanzas que trabaja mucho y conoce esta situación pero no alcanza. Existen recomendaciones según la experiencia que deberemos oír y rescatar. Debemos cuidar al consumidor, somos todos consumidores y consumimos de todo.

Les contamos que durante nuestra participación en una de las Comisiones del Parlamento Latinoamericano, presentamos un trabajo titulado: «Un turista, un consumidor a proteger», porque creemos que es fundamental que cuando salimos de nuestro país encontremos defensa en nuestro consumo.

Estamos trabajando para proponer Tribunales de Arbitraje, rápidos, ejecutivos y democráticos: nos va a servir para mejorar la vida de nuestros ciudadanos y visitantes.

Señor Presidente: solicito que la versión taquigráfica de estas palabras se curse a los Ministerios de Economía y Finanzas, de Industria Energía y Minería, de Trabajo y Seguridad Social y de Turismo y Deporte, a todas las Juntas Departamentales del país, a CAMBADU, a la Cámara Uruguaya de Turismo, a ADMYPE, a la Cámara de Comercio del Uruguay y a la CEDU.

SEÑOR PRESIDENTE (Lacalle Pou).- Se va a votar el trámite solicitado.

(Se vota)

——Sesenta en sesenta y dos: AFIRMATIVA.

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