30 Oct '13

Sociedad Uruguaya

Monitor del Mercado de Crédito al Consumo de Pronto!

El mercado de créditos al consumo para familias de los sectores económicos “medio” y “medio-bajo” confirma una desaceleración que está alineada a una tendencia similar en el consumo de las familias uruguayas y de la producción en general, lo que retoma la tendencia observada en mediciones anteriores, según registra el último “Monitor del Mercado de Crédito al Consumo” (MMCC) elaborado por “Pronto!”.

En tanto, en materia de predisposición a contraer crédito, los usuarios del sistema expresan un aumento para el futuro cercano.

Este último estudio muestra que el nivel de endeudamiento acompaña, en promedio, el crecimiento de los ingresos reales de la población, con relativa estabilidad de los distintos indicadores que componen este reporte.

El ratio que presenta un cambio más significativo en esta último período es el que relaciona la cuota a pagar al mes, con el ingreso de la misma persona, lo que se explica en gran medida por un incremento en los segmentos de nivel socio económico bajo.

Los niveles de morosidad se mantienen estables, pero de confirmarse la tendencia de los ratios indicados, es probable que eso se refleje a futuro en mayores niveles de incumplimientos de obligaciones contraídas por el usuario.

Sin embargo, esto puede ser una señal que no se corresponda con el resultado de los próximos meses, y será necesario contar con información detallada y caso a caso, para poder confirmar una tendencia en ese sentido.

Otra tendencia que se viene dando en las últimas mediciones, es el mayor peso relativo de los créditos asociados al consumo (tarjeta de crédito, órdenes de compra), lo que está vinculado a una menor participación de los préstamos amortizables (que además del consumo, están asociados a otras necesidades y urgencias).

El monitoreo abarca a familias que habitualmente son tomadoras de créditos al consumo,-comprendidas en los segmentos socioeconómicos de rangos “C-2” a “E”, que representan el 94% de la población.

El relevamiento sobre nivel de endeudamiento de las familias y propensión a contraer créditos, no incluye los sectores “A”, “B” y “C1” que tienen acceso al sistema bancario privado. Tampoco comprende este monitor los préstamos para bienes durables u otros activos, como automóviles, casas y apartamentos, sino que se limita al crédito al consumo para las familias de sectores indicados.

CONTEXTO MACRO-ECONÓMICO

La actividad económica mantiene un ritmo de crecimiento significativo pero los síntomas de desaceleración se hacen notorios al depurar los datos producción por sectores.

El Producto Interno Bruto (PIB) registró un crecimiento interanual de 5.6% en el segundo trimestre y de 2.1% respecto al trimestre anterior en la serie desestacionalizada realizada por el BCU.

Pero las proyecciones de nuestros servicios de economía, proyectan un crecimiento de 3,2% para este año y de 3,1% para el próximo. Esto indica un menor ritmo al del año pasado, que dio un crecimiento de 4%.

La demanda interna ha continuado con buen dinamismo del consumo privado –que creció 5.1%- mientras que la demanda externa se ha sostenido con fuerte impulso de las exportaciones de soja.

El consumo mantiene proyecciones de aumento sostenido, por encima del nivel de la actividad económica, pero también con desaceleración respecto a los meses anteriores.

Los servicios indican que la proyección de aumento del consumo privado para este año es de 4,7% y para el 2014 se estima un crecimiento del orden de 4,5%.

Esta evolución del consumo está condicionada al poder adquisitivo de los ingresos familiares. En el caso del salario privado, la proyección indica un aumento en términos reales de 3,3% para 2013 y de 2,8% para 2014.

Esto implica una continuidad de aumento del salario promedio, medido en pesos constantes, que se da con firmeza desde 2005, cuando la economía afirmaba su recuperación tras la época recesiva.

El salario real privado aumentó 4,9% en el promedio anual de 2011 y 4,7% en el promedio del 2012, lo que indica que si se confirma la proyección para el corriente año y el próximo, habrá una desaceleración, pero suave.

En el mercado laboral, si bien el registro de agosto fue significativamente mejor que el de julio, la variación mensual puede estar distorsionada por las características de los indicadores de actividad, empleo y desempleo, por lo que la evaluación se hizo con mediciones de la tendencia de todas las tasas.

En ese sentido, se espera que la tasa de empleo baje en este año y el próximo, aunque ello no sea de forma significativa, igual se sentirá el impacto de frenar la mejora del mercado y expresar un leve deterioro.

El desempleo continúa en niveles muy bajos en términos históricos, aunque la leve pérdida de dinamismo en el mercado de trabajo se dio desde mediados del año pasado en Montevideo, y más recientemente en el interior del país.

En el promedio de 2013, las tasas de desempleo son un poco más altas que en 2012, sobre todo entre los más jóvenes.

La duración media del desempleo se mantiene en torno de las siete semanas, y la cantidad de desocupados está en unas 115.000 personas aproximadamente.

La calidad del empleo ha mejorado notoriamente en los últimos años, aunque persiste una brecha importante entre Montevideo (donde los “ocupados sin restricciones” son 78% de los empleados) y el interior (68% de los ocupados tiene un empleo acorde a sus pretensiones y legal).

La inflación se mantiene en niveles elevados, fuera del rango meta del Banco Central, y con la persistencia de presiones inflacionarias. La tasa de variación del Índice de Precios al Consumo (IPC) tiende a estar más cerca de 9% que de 8% y eso genera preocupación entre los consumidores.

La política monetaria consolidó un signo contractivo en septiembre, luego de una expansión inicial al inicio del nuevo régimen.

En agosto la Base Monetaria logró cierta moderación, lo que estuvo en paralelo con una fuerte volatilidad e incremento de la tasa interbancaria.

En línea con eso, los rendimientos de las Letras de Regulación Monetaria (LRM) se elevaron por encima del 14%, lo que repercute en el costo de fondeo y oportunidad de las empresas financieras.

Montevideo, 30 de Octubre de 2013 – Pronto!.

 

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