Sociedad Uruguaya

¿Cuál es la realidad del sector de olivos en Uruguay?

El viernes 21 de abril en Casupá, Florida, se desarrolló el Lanzamiento Nacional de la Cosecha de Olivos. Acompañaron la actividad, organizada por ASOLUR: el director de DIGEGRA, Nicolás Chiesa, el subsecretario del Ministerio de Turismo, Remo Monzeglio, el intendente de Florida, Guillermo López junto a autoridades nacionales y departamentales.

El director general de la Granja, Nicolás Chiesa, ratificó el apoyo del MGAP al crecimiento del rubro y recordó la incorporación del aceite de oliva como producto saludable en la campaña de promoción de consumo de frutas y verduras de estación denominado «Lista Inteligente».

Asimismo, explicó sobre las certificaciones de procesamiento de productos que está llevando adelante el MGAP.

Posterior al lanzamiento, las mencionadas autoridades y el público recorrieron el establecimiento del almazara, donde se extrae el aceite, en este caso de oliva.

Sector olivícola en Uruguay: generalidades, oportunidades y desafíos

Según informó el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el sector olivícola en Uruguay ganó dinamismo a partir del año 2000 con el objetivo fundamental de producir productos de muy alta calidad (aceite de oliva virgen extra), tanto para el mercado interno como la exportación.

Existen 160 productores de olivos con alrededor de 6 mil hectáreas efectivas dedicadas al cultivo que lo ubican dentro de los principales rubros hortifrutícolas en extensión. Asimismo, es un sector que cuenta con sinergias y complementariedades tanto con otras actividades agropecuarias (fundamentalmente ganadería, forestación) y también con la actividad turística.

Uruguay cuenta con 26 almazaras distribuidas por el país que son tecnológicamente modernas y cuentan con envasadoras. Todas ellas también cuentan con producción propia de aceitunas, y han incrementado la provisión de servicios a façon. Esto da cuenta de una industria integrada verticalmente.

A nivel local la producción de aceite de oliva virgen extra continúa en fase de consolidación. En 2021 la cosecha se ubicó en 1.800 toneladas de acuerdo a la Encuesta que se realizó por la Oficina de Estadísticas del Ministerio (la DIEA). En 2022, si bien no se realizó encuesta, las consultas a informantes del sector indicaron que fue una buena campaña, con una producción algo inferior, pero igualmente auspiciosa.

Esto es un punto a destacar, dado que el sector suele presentar fuertes variaciones en la producción de un año a otro, lo que lograr una menor alternancia es una noticia alentadora. Vale resaltar que el sector olivícola uruguayo cuenta aún con alta proporción de montes jóvenes y es esperable un crecimiento en la producción en el mediano plazo, situación que podría afianzar el crecimiento exportador del sector.

Resaltar también que la producción nacional recibe fuerte competencia de los productos importados, pero que ha logrado hacerse un lugar en el mercado doméstico, ganando espacio de mercado (actualmente el consumo local un 40% es provisto por aceite local, con un crecimiento muy destacado en los últimos años) y con espacios para seguir creciendo. Los cambios en el comportamiento de los consumidores orientados a alimentos más saludables, naturales, seguros y de alta calidad, otorgan posibilidades de un mayor desarrollo del sector a futuro. Asimismo, se viene consolidando una corriente exportadora que tiene gran potencial futuro.

Las exportaciones de Uruguay se conforman únicamente aceite de oliva virgen extra. El volumen exportado año a año varía dependiendo fundamentalmente de la producción nacional. Analizando el año comercial del sector (que va de abril –momento de cosecha- a marzo del año siguiente) se observa como tendencia un incremento sustancial tanto en el volumen como en el valor exportado. Específicamente, entre abril de 2022 y marzo de 2023 (zafra pasada) las ventas al exterior fueron de 530 toneladas, e implicaron ingresos por 2,4 millones de dólares. Esto implica estabilidad en el volumen comercializado respecto al año comercial anterior y, producto de una suba de los precios de colocación, un aumento de 10% en el valor comercializado.

En cuanto a los destinos, en la campaña pasada Brasil se posicionó como el principal mercado según el valor exportado, al cual representó casi la mitad de las ventas, seguido por España que en valor representó el 32% de los ingresos, que en volumen es el principal mercado, pero con precios sensiblemente por debajo de la media. Otros destinos que año a año se coloca aceite son: Argentina, Estados Unidos y Paraguay.

  1. Políticas de apoyo al sector

Uruguay se adhirió como miembro pleno desde octubre de 2016. Diferentes actores institucionales (MRREE, MGAP, LATU, Facultad de Química, INIA, ASOLUR, entre otros) participan en distintos ámbitos de este foro.

En el ámbito de la defensa del cumplimiento de los parámetros físico-químicos y de calidad sensorial de los aceites de oliva, y en consecuencia de la protección del consumidor en materia de seguridad alimentaria, Uruguay cuenta con tres laboratorios homologados por el COI (dos de Facultad de Química y uno del LATU).

Durante 2022 se recibieron visitas de las autoridades del COI (en el contexto del primer lanzamiento de la cosecha de olivos) y posteriormente se recibió la visita y colaboración técnica de expertos del COI para continuar reforzando y ampliando el Banco de Germoplasma de INIA. Esto es de fundamental relevancia para el sector e ilustra el interés de dicho organismo por conocer de primera mano el sector olivícola uruguayo, conocer sus desafíos y oportunidades así como explicitar los apoyos que este organismo puede brindar al sector local. Diversas instituciones uruguayas vinculadas a la cadena han accedido a fondos de cooperación internacional ofrecidos por el COI a sus miembros tanto a través de apoyos económicos directos así como de becas de capacitación y de apoyo técnico (becas de doctorado, maestrías, cursos). Estas instancias son fundamentales para continuar aprovechando y potenciando al sector y que este se encuentre permanentemente en la frontera del conocimiento y la tecnología en todo momento.

El objetivo de la Mesa es contar con un espacio de encuentro de los actores vinculados al sector olivícola (público, privado y academia) para abordar temáticas de interés de forma coordinada para el desarrollo del sector. Dentro de estos se encuentran: ASOLUR, INIA, LATU/LATITUD, Facultad de Química, Facultad de Medicina, Escuela de Nutrición, Facultad de Agronomía, MIEM, MRREE y MGAP, sin perjuicio que para ciertos temas específicos puedan convocarse a otros organismos que se entiendan pueden contribuir.

Se realizaron dos encuentros en 2022 en el que se trataron entre otros temas: planteos/sugerencias que emergieron en el marco de la visita de las autoridades del COI a Uruguay, cuestiones normativas, desafíos para potenciar el consumo de aceites de oliva a nivel local (como por ejemplo generación de actividades e instancias de difusión de las propiedades del AOVE, campañas de comunicación), preocupación por la consolidación y estabilización de la producción como desafío prioritario (se visualiza como fundamental consolidar la productividad y minimizar la alternancia productiva para viabilizar el sector en el mediano y largo plazo). Destacar entonces el trabajo interinstitucional y de articulación que vienen realizando las organizaciones y también la actitud proactiva en el planteo de proyectos de Investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i) en el sector.

Dentro del MGAP la Dirección General de la Granja (DIGEGRA-MGAP) es la unidad que tiene como cometido ejecutar políticas activas al sector hortifrutícola. En este sentido, y vinculado al sector olivícola, durante 2022 la Dirección General de la Granja (DIGEGRA-MGAP) colaboró en el nuevo video de promoción al consumo que realizó ASOLUR. Además, y en línea con la visión de colaborar en impulsar su consumo, se incorporó al aceite de oliva virgen extra uruguayo dentro de la campaña de promoción – Lista inteligente- que tiene DIGEGRA.

Asimismo, el Registro Nacional Frutihortícola es una herramienta de gran alcance y con un amplio abanico de posibilidades de desarrollo que permite evaluar la evolución y modificación de los cultivos y variedades. Estar registrado en esta herramienta es un requisito para acceder a los beneficios de brinda DIGEGRA. En 2022 se contó con 17 empresas olivícolas registradas abarcando un área de 240 hectáreas. No hay dudas que debe continuar impulsándose su registro para que el sector pueda hacer uso y aprovechar los beneficios otorgados.

Dentro de estos beneficios se encuentran distintas líneas que buscan facilitar el financiamiento y la concreción de proyectos en el sector granjero. Un ejemplo de esto es la campaña “Mujeres de la Granja” dirigida a mujeres del sector granjero que gestionen o busquen gestionar sistemas productivos para la obtención de un ingreso económico, mejorar del proceso productivo o de la gestión de la empresa y su inserción en las cadenas de valor.

Asimismo, en octubre de 2022 se habilitaron nuevas líneas de crédito específicas para los rubros hortícolas, frutícolas, productores de maní y apícolas, en el marco del convenio DIGEGRA-República Microfinanzas (RMSA). Una línea de crédito está dirigida a financiar capital de giro y existe otra para financiar proyectos de inversión en activos fijos y mejora de infraestructura. El crédito es en moneda nacional, con una tasa de interés efectiva anual de 24% más IVA y la garantía del crédito quedará cubierta por el Fondo de Garantía para la Granja (FONGRANJA). Existe un subsidio a la tasa de interés, que es cubierto por el Fondo de la Granja.

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