Días atrás se inauguraron en Tacuarembó 32 viviendas cooperativas, pertenecientes a Covisinta 2 PVS, en la ciudad de Tacuarembó, y Coviarte PVS, en San Gregorio de Polanco, en el marco del trabajo que el Centro de Asistencia Técnica del Programa de Vivienda Sindical (Cet Pvs) viene desarrollando en distintos puntos del país.

Las dos cooperativas optaron por un sistema constructivo de hormigón armado con moldes, realizado en sitio y con aislación térmica. Según explicó el presidente del Cet Pvs, Pablo Antonaz, se trata de viviendas de 2, 3 y 4 dormitorios.

La inauguración de estas viviendas se suma al trabajo que el instituto viene desarrollando desde hace 15 años.

Desde su creación, en 2011, el Cet Pvs ha asesorado cooperativas que permitieron concretar unas 5.000 viviendas que representan 125 cooperativas terminadas.

“Creemos que este quinquenio, por las obras que están en curso y al ritmo que van, vamos a llegar a cerca de las 8.000 viviendas terminadas”, señaló Antonaz.

En cuanto al ritmo de inauguraciones, Antonaz indicó que durante 2026 quedan por inaugurar alrededor de 500 viviendas, mientras que para los próximos años se prevé completar entre 700 y 800 viviendas por año.

“Actualmente hay unas 36 cooperativas en obra, que se irán terminando durante los próximos años y que representan cerca de 3.000 viviendas”, informó.

El trabajo del Cet Pvs se extiende a distintos departamentos del país a través de equipos técnicos regionales. Antonaz destacó que el instituto logró desarrollar una estructura de trabajo que le permite brindar asesoramiento y acompañamiento a las cooperativas en todo el país.

En ese sentido, en cuanto a la propuesta del Ministerio de Vivienda de establecer un límite a la cantidad de cooperativas que puede asesorar un instituto de asistencia técnica, Antonaz se mostró en desacuerdo ya que se estaría limitando “el derecho al trabajo”.

“Nosotros creemos que el topear la cantidad de cooperativas que pueda tener un instituto está mal desde todo punto de vista”, sostuvo.

En ese sentido, defendió que la capacidad de cada instituto sea evaluada en función de su organización, su equipo técnico y los resultados obtenidos. “Me parece que no se puede topear ni ponerle un límite a la cantidad de trabajo que pueda desarrollar un instituto”, afirmó.

Para Antonaz, la experiencia acumulada por el Cet Pvs demuestra que es posible sostener una estructura de asistencia técnica a escala nacional.

“Me parece que no está bien limitar a nadie el trabajo en Uruguay”, señaló, y agregó que una limitación de este tipo “no es buena para nadie, ni para el país”.

En otra línea, Antonaz destacó el aporte que realizan las cooperativas mediante el pago de las cuotas de amortización de los préstamos. Según explicó, actualmente se devuelven alrededor de US$ 2,5 millones por mes, lo que representa cerca de US$ 30 millones al año a la Agencia Nacional de Vivienda.

“Son cerca de 30 millones de dólares de devolución de amortización de préstamos otorgados a las cooperativas del Programa de Vivienda Sindical, asesoradas por el Cet Pvs”, explicó.

El presidente del instituto señaló que este mecanismo fue acordado desde el comienzo del programa, con el objetivo de que los pagos realizados por las cooperativas permitieran generar recursos para otorgar nuevos préstamos.

“Esto se habló desde un principio con las cooperativas, con el objetivo de que el dinero que se recupera a través del pago de la amortización de los préstamos permita al Estado contar con recursos para otorgar nuevos préstamos a las cooperativas”, afirmó.

Fuente Imagen: Comunicación Sur.