Uruguay tendrá una inflación del 6,42 por ciento en el 2006, si siguen bajo control las variables económicas de riesgo, según un estudio del Comité de Política Monetaria del Banco Central.

También, según el presidente de la institución, Walter Cancela, la inflación hasta el 31 de diciembre de 2007 (un año y medio), será de entre 4,5 y 6,5 por ciento, por lo que se plantea reducir de 25 a 18 por ciento anual la cantidad de medios de pagos que se proporcionarán a la economía.
El aumento en seis meses más lo habitual de un año en las previsiones inflacionarias se realiza para otorgar a los agentes económicos una mayor previsión del desempeño de la economía, explicó la autoridad monetaria uruguaya.
Cancela añadió que las reducciones al Impuesto al Valor Agregado (IVA), que en Uruguay es del 23 por ciento, que en este mes de agosto se reduce para los productos cárnicos, además de la contribución a la financiación de la Seguridad Social, serán de futuro «factores positivos» en las metas económicas.
Añadió que esto permitirá contrarrestar los impactos negativos de los costos de la energía, que se manifestaron con aumentos de tarifas en los combustibles y electricidad, por la subida de los precios del petróleo y el bajo nivel de los caudales de agua, que obligaron a paralizar represas hidroeléctricas.
El boletín de política monetaria del Banco Central pronosticó también un comportamiento moderado de la expansión del gasto doméstico.
Añadió el informe del Banco Central que ésta realidad muestra, a su vez, debilidad en la confianza de personas y empresas para tomar decisiones de riesgo