23 Dic '11

Sociedad Uruguaya

Bienestar Universitario inaugura nuevo local del comedor Nº 1

A simple vista, la principal diferencia con el sitio que sustituye al anterior es la amplitud del local -es el doble de grande y tiene capacidad para 200 comensales-, y a esta altura del año es notoria la disparidad de temperatura entre uno y otro por el sistema de refrigeración, informó la diaria.

Poco después del mediodía de ayer (jueves 22 de diciembre), los funcionarios del nuevo local limpiaban paredes, mamparas y artefactos del recinto, que tiene nuevo mobiliario, incluyendo las instalaciones de cocina. El traslado del actual se concretará a fines de enero, y a partir de febrero los usuarios del comedor Nº 1 deberán dirigirse a Emilio Frugoni 1419, frente al liceo IAVA. Tiene dos grandes áreas: en la planta baja están el comedor y la cocina, y en el subsuelo, el área de depósito; tiene además un entrepiso que se destinará a actividades de esparcimiento y recreación.

El Servicio Central de Bienestar Universitario (SCBU) de la Universidad de la República (Udelar) tiene dos comedores en Montevideo. El Nº 1 es el más concurrido por estar situado en el Cordón; allí se da almuerzo y cena; el Nº 2 está en Parque Batlle y funciona solamente al mediodía. Ambos abren de lunes a sábado y durante 2011 sirvieron más de 100.000 comidas, explicó a la diaria la directora de Bienestar Universitario, María Julia Aguerre.

La institución tiene alrededor de 900 becas de alimentación; los estudiantes deben abonar un ticket de 15 pesos, aunque puede haber exoneraciones para los que están en situación problemática. Los menúes son elaborados por nutricionistas y hay platos especiales para estudiantes hipertensos, diabéticos y celíacos. Por otra parte, cerca de 170 estudiantes tienen becas de alimentación en la cantina del Centro Regional Norte de la Udelar y alrededor de 50 en la cantina de la Facultad de Ciencias, en Montevideo.

Aguerre mencionó que también atienden a «estudiantes extranjeros que vienen a hacer pasantías o cursos en programas de intercambio de la Udelar»; actualmente son alrededor de 20 y proceden de España, Argentina, Brasil y México.

Otras prestaciones

El SCBU está dirigido a estudiantes con situación socioeconómica deficitaria, y que por ese motivo pueda comprometerse la continuidad de la carrera; la gran mayoría de los beneficiarios proviene del interior del país. Las becas de alimentación y de transporte -boletos urbanos o interdepartamentales- son las que alcanzan a mayor número de estudiantes. Pero el servicio también otorga subvenciones económicas y de alojamiento.

La directora del servicio indicó que la oferta de becas de alimentación equivale a la demanda, pero reconoció que las económicas y de alojamiento son inferiores a las que se requieren. Las económicas rondan los 4.000 pesos por mes y sólo pueden otorgarse 200 por año. Para el alojamiento, el servicio da subsidios para 100 alquileres al año y hay otros 100 cupos que surgen de un convenio con el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA). Aguerre comentó que este año el ministerio profundizará otra línea; dará garantías de alquiler (mediante un depósito de dinero).

Por otra parte, el SCBU apoya a estudiantes con discapacidades. Mediante un convenio con el Centro de Investigación y Desarrollo para la Persona Sorda, el servicio paga a intérpretes de lengua de señas para que acompañen a las clases a los estudiantes sordos. Aguerre indicó que actualmente hay 12 estudiantes en esta situación, que cursan todo tipo de carreras, desde la Facultad de Artes a la de Ciencias Económicas, graficó.

También apoyan a estudiantes con discapacidades motrices, para quienes costean traslados. Consultada respecto a si el programa tiene la suficiente difusión, la directora dijo no saberlo, pero de inmediato comentó que el servicio necesitaría una ampliación para cumplir con la demanda. «La Universidad no tiene recursos para todo, pero estamos estudiando la posibilidad, con el Fondo de Solidaridad, de llegar a ciertos acuerdos y ciertas tareas de complementación mutua, para ver cómo podemos potencializar los recursos y tratar de ampliar un poco la oferta, pero no siempre es fácil», indicó.

Fuente: la diaria. www.ladiaria.com.uy

Deja un comentario

*