Ola de muertes. Magistrado dijo que, en toda su trayectoria, «jamás tuve un turno judicial similar. La violencia parece incontenible». Subdirector de Policía: «hay una devaluación de la vida». Otros dos niños, hijos de la víctima, salvaron su vida. «No ha habido una versión oficial del tema», dicen.
Así comienza la crónica de Eduardo Barreneche del diario El País del domingo 8 de enero.
Mientras el juez penal Néstor Valetti advirtió que Uruguay se ha «latinoamericanizado» por el nivel de violencia mostrado en los primeros siete días de 2012, el subdirector de Policía, Raúl Perdomo, dijo que ahora «hay una devaluación de la vida».
Según Valetti, las ejecuciones hechas por sicarios no siempre tienen por blanco a personas conocidas, como ocurrió en el caso del empresario y contratista deportivo Washington Risot-to. «Los grupos que operan en Montevideo, vendiendo pasta base, ejecutan a consumidores por deudas. Eso responde a grupos mafiosos», dijo el magistrado.
Tras advertir que ese fenómeno se percibe con cierta frecuencia desde hace unos años, Valetti expresó que los sicarios «ejecutan generalmente a gente de otro estrato social (menores recursos). En Uruguay hay luchas de poder entre los grupos narcos. Se relaciona no solo con asesinatos de gente que aparece tirada en una banquina sino también de muertes en los establecimientos carcelarios».
Dijo que la sociedad uruguaya es cada vez más violenta. «Quizás se ha latinoamericanizado. Hace unos años estábamos más cerca del estilo europeo. La violencia hoy parece ser incontenible».
En solo seis días, Valetti investigó ocho homicidios ocurridos en Montevideo. En tanto que la jueza Mariana Motta siguió otros tres casos. Entre el lunes 2 y ayer, Valetti tuvo a su cargo los asesinatos de dos feriantes, la masacre de una familia en Malvín Norte, un ajuste de cuentas en el Borro donde murió un joven de 17 años, la muerte de un supuesto rapiñero a manos de un comerciante de Punta de Rieles, y el caso de un tío que mató accidentalmente ayer de madrugada a un sobrino en una chacra de Toledo Chico.
El magistrado di-jo que «nunca había tenido un turno con tanta violencia en mi trayectoria como juez (16 años). Solo en Montevideo, desde el lunes hasta hoy (por ayer), van 11 personas asesinadas».
A esta cifra se suman otras seis muertes ocurridas en otros departamentos del país (ver recuadro).
Según Valetti, esta ola de violencia tiene múltiples factores: una pérdida de valores y códigos de ética «muy importante»; un fenómeno producto de la globalización donde las personas «no admiten» la menor frustración y se busca el materialismo por cualquier medio, y la marginalización de un sector de la sociedad.
Para el magistrado, otros factores que inciden en la violencia que se registra hoy en el país son el consumo de drogas, el accionar del crimen organizado y la gran cantidad de uruguayos con armas.
«Se debería consagrar el delito simplemente de tener armas. Y la autorización del porte limitarla a determinadas personas que, por el ejercicio de la profesión, tengan necesariamente que usar armas», dijo.
Según el juez penal, en este momento «se está dando un enfrentamiento» porque «gran parte de la población anda armada. Ello lleva a que «al menor inconveniente, se utilice el arma desde un accidente de tránsito a un problema de violencia doméstica», agregó.
SICARIOS. El subdirector Nacional de Policía, Raúl Perdomo, dijo a El País que el fenómeno de la violencia «no es exclusivo de Uruguay. Expertos regionales así lo comentan. La sociedad está cambiando».
Según el jerarca policial, están fallando «los frenos interiores» del individuo y la barrera familiar. «Hoy en la familia ya no se cuestiona al integrante que delinque», dijo.
Perdomo afirmó que antes se veía con asombro el accionar de sicarios en otros países.
«Hoy estos se están acercando. Hay fenómenos incipientes que se ven en la sociedad. Los delitos no conocen las fronteras» de los países, dijo.
Con respecto a la ola de homicidios que sacude al país, el jerarca policial dijo que «lo vemos con preocupación. Es un fenómeno que ocurre en el país. Frenar esto no es un tema policial; se trata de un problema de valores de la sociedad».
Según Perdomo, la sociedad uruguaya «se está tornando más violenta y reaccionaria. Hay una devaluación de la vida de una persona».
Indagan horrendo crimen de mujer y su hijo en Salto
SALTO | LUIS PÉREZ
Dos personas con antecedentes son indagadas por el horrendo crimen de una mujer de 25 años y su pequeño hijo de tres meses. Otros dos pequeños, de 3 y 8 años, salvaron su vida milagrosamente
Este dramático hecho, que conmovió al vecindario del Barrio Horacio Quiroga al promediar la mañana de ayer, se originó como consecuencia de que uno de los detenidos habría derramado sobre una precaria pieza de chapas un líquido inflamable y luego prendió fuego en forma intencional para terminar con la vida de Miriam Olivera y sus tres hijos, desconociéndose los motivos de la brutal agresión.
Los dos hijos mayores lograron escapar de las llamas, aunque no evitaron quemaduras en sus cuerpos mientras observaban, con gritos de dolor e impotencia, cómo su madre y su pequeño hermanito eran consumidos por el fuego.
Ni los vecinos ni los bomberos que acudieron rápidamente a los fondos de la vivienda N° 15 de la calle 6 del humilde barrio pudieron hacer nada por la mujer y su pequeño hijo, que fueron sorprendidos con esta espantosa muerte cuando estaban durmiendo.
A los pocos minutos de este hecho, un menor de 17 años, con profusos antecedentes fue detenido por la policía.
En la tarde, los investigadores del caso detuvieron a otro joven de 21 años, también con antecedentes, que permanecía declarando en el despacho de la jueza Gatto, en la capital del departamento de Salto.
Investigación. La Justicia investiga las circunstancias en las que un hombre murió mientras permanecía ingresado en el Hospital de Salto cuando era trasladado de la emergencia del nosocomio al área de psiquiatría, después de haber sido detenido en la vía pública en un procedimiento policial y de haber resistido el arresto.
El fallecido, identificado como Pablo Sequeira, de 26 años, quien hacía tres semanas había recuperado la libertad de la Cárcel Departamental, fue visto el viernes pasado frente a una vivienda que se encontraba con la puerta abierta. Al momento de su detención se resistió, situación que mantuvo hasta que fue derivado al Hospital de Salto, donde se le dio una medicación intravenosa.
Según uno de los médicos que lo atendió, Sequeira había consumido drogas y presentaba golpes, producto del enfrentamiento con la Policía.
Por eso siete funcionarios están siendo indagados.
Caza. A las tres de la mañana de ayer, un hombre de 75 años mató a su sobrino de 35 cuando salieron de caza en una chacra de Toledo Chico. Ambos estaban «pasados de copas» cuando decidieron salir a cazar. El anciano fue procesado por homicidio culposo por el juez Penal Néstor Valetti.
Gremios policiales analizan sanciones
Los funcionarios policiales sindicalizados se reunirán mañana lunes para tratar el tema de las posibles sanciones que les serán aplicadas a los efectivos que el jueves pasado cortaron la Ruta Interbalnearia, en el peaje Pando.
En declaraciones a El País, el sindicalista Otilio Ferreira sostuvo que el tema de las sanciones «por ahora es solo un rumor de prensa».
«No hay un comunicado oficial de parte del Ministerio del Interior y la información que salió es anónima», sostuvo Ferreira.
Además confirmó que el lunes, a la una de la tarde, todos los gremios policiales se reunirán en la sede de Sinpolur, para evaluar estos trascendidos.
«Es incompatible decir que el ministerio pedirá una reunión tripartita la semana que viene para solucionar los temas y que, a su vez, se va a sancionar a la dirección gremial, olvidándose de la ley de fueros sindicales», expresó el dirigente policial.
Ferreira también dijo que se va a consultar a nivel ministerial si esta versión de las sanciones «salió de parte del portero o de la dirección de la cartera».
«También vamos a consultar a la guardia que esté en el secretariado ejecutivo del Pit-Cnt y al Ministerio de Trabajo», sostuvo.
El ministro interino del Interior, Jorge Vázquez, planteó en una conferencia, el pasado jueves, que las medidas tomadas por el sindicato policial «generan mayor inseguridad y confunden a la gente».
Para Ferreira esto «es una barbaridad».
«¿Cómo un conflicto en el que participan 50 dirigentes para aplicar la medida puede perjudicar a la seguridad?», se preguntó. «Se mantuvieron absolutamente todos los servicios, pero esto no tiene nada que ver con la seguridad», manifestó.
Además, con respecto al tema de la reestructura que comenzó a llevarse a cabo en la Jefatura de Policía, Ferreira sostuvo que este «es el menor de todos nuestros problemas».
«La reforma perjudica en cualquier tipo de empleo, pero hay que ver hasta dónde perjudica o no. Acá se hizo todo un plan de reestructuración y nadie consultó nada» sostuvo.
A su vez, sostiene que el principal problema que plantean los sindicatos son las sanciones que pretenden imponerle a los policías haciéndolos trabajar sin cobrar. «Esto es esclavitud, por donde se lo mire», dijo.
Fuente: El País Digital. www.elpais.com.uy