29 Ene '12

Sociedad Uruguaya

Partida del “Hermano Pablo” de “Un mensaje a la Conciencia”

BOLETIN ESPECIAL de Coicom. Viernes 27, enero 2012.

“Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos.” Salmos 116:15

COICOM le rinde honor especial al “Presidente dela Juntade Referencia”, Pablo Edwin Finkenbinder, más conocido por toda Latinoamérica como el Hermano Pablo.

Damos gracias a Dios por la vida valiosa del Hno. Pablo, por su entrega, pasión y fidelidad para obedecer a su llamado y cumplir con la gran comisión: ¡Id por todo el mundo y predicad el evangelio!.

Nuestros corazones están tristes ante su reciente partida y encuentro con nuestro amado Salvador, pero nos alegramos al saber que ahora esta gozándose enla Presenciadel Señor, a quien amo y sirvió desde su juventud.

El Hno. Pablo fue un pionero en las comunicaciones cristianas, y participo activamente en los congresos anuales de COICOM.  A pesar de su edad avanzada, llego hasta COICOM 2008 en ciudad de Panamá, para motivar a los participantes: “a no renunciar al llamado, a preparar a la nueva generación, a no desmayar y seguir fieles hasta cuando él nos llame a su presencia”.

Compartimos un comunicado de Prensa, publicado hoy por “UN MENSAJE ALA CONCIENCIA”, y enviamos nuestros sentidos pésames ala Familiadel Hno. Pablo y a todo el equipo que forma parte de Un Mensaje ala Conciencia.

VICTORIA FINAL DEL HERMANO PABLO

Celebramos la vida de Pablo Edwin Finkenbinder, conocido por toda Latinoamérica como el Hermano Pablo. Pablo nació el 24 de septiembre de 1921 en Santurce, Puerto Rico, y fue al cielo a encontrarse con su Salvador el 27 de enero de 2012 en Irvine, California.

El miércoles 25 de enero el Hno. Pablo celebró su 70 Aniversario de Bodas con su amada esposa Linda, y con amigos y familiares. Se sintió bien, reía y bromeó con todos. Al atardecer se quejó de un fuerte dolor de cabeza, y lo llevaron de emergencia al hospital. Sus hijos, nietos y amigos se reunieron allí para pasar con él sus últimas horas. Pasó en paz a la presencia del Señor a las 3:55 am (hora del Pacífico) el viernes, 27 de enero.

Pablo era muy conocido públicamente, habiendo predicado en pueblos y ciudades a lo largo y ancho de América Latina durante los últimos setenta años. Conmovía a todo el que lo escuchaba con las anécdotas que contaba, y miles de personas aceptaron a Cristo como resultado de sus mensajes. Sin embargo, quienes lo conocían personalmente sentían más que nada el amor que mostraba a cada persona. Ya fueran altos mandatarios o servidores en restaurantes y empleados en los hoteles que frecuentaba, sentían la intensidad del amor y del afecto que les manifestaba.

Pablo y Linda fueron a El Salvador como misioneros en 1942. Pablo recorría el país, a veces a lomo de mula, predicando el evangelio y animando a obreros cristianos. En 1955, Pablo comenzó su primer programa radial, y en 1960 produjo dramas bíblicos para televisión que llegaron a reconocerse como el primer programa cristiano de televisión con un horario de difusión semanal fuera de los Estados Unidos.

A Pablo se le conocía principalmente por su programa de radio y televisión, UN MENSAJE ALA CONCIENCIA, que comenzó en 1964. Su novedoso programa constaba de una anécdota seguida de una aplicación moral y espiritual, que es una fórmula que ha dado resultado hasta hoy. El programa se difunde actualmente más de 6,400 veces al día en 33 países, y todo el tiempo lo donan las estaciones de televisión, las emisoras radiales o seguidores de Cristo de las respectivas localidades. 55 mil personas suscritas reciben el programa a diario por correo electrónico.

Aunque el Hermano Pablo mismo no grabó ningún programa durante los últimos quince años, él y su junta directiva aseguraron el futuro del programa al escoger a un sucesor en 1996. El legado del Hermano Pablo perdurará mediante el programa en los años venideros. No se contempla ninguna interrupción en las difusiones. Así lo hubiera deseado el Hermano Pablo. Para su familia espiritual, incluso aquellos miles que ganó para Cristo, no se trata de decirle adiós al Hermano Pablo sino hasta luego… allá en el cielo.

Fuente: Coicom.

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