Cuatro estudiantes que asisten a centros de Educación Secundaria cosecharon una medalla de oro y tres de bronce, en el marco de las XVII Olimpíada Iberoamericana de Química que se realizó recientemente en Santa Fe, Argentina.

Los premiados son: Francisco Acosta, del Liceo Nº 1 de Trinidad, departamento de Flores (bronce), Marcos Imer, del Liceo Nº 35, Instituto “Alfredo Vázquez Acevedo” (bronce), Mariana Gonzalo, del Liceo de Pan de Azúcar, departamento de Maldonado (bronce) y Bruno Galán, que cursa actualmente el preuniversitario pero el año pasado participó en la fase clasificatoria siendo estudiante de Secundaria, quien se adjudicó la presea de oro.

Las pruebas consistieron en ejercicios que debieron ser resueltos por los participantes, con una exigencia acorde los conocimientos y los aprendizajes que reciben los estudiantes de Educación Media.

Los pasajes que posibilitaron el traslado de los liceales y los docentes que les acompañaron, fueron naturalmente financiados por el Consejo de Educación Secundaria.

La inspectora de Química de Educación Secundaria, profesora Cristina Rebollo, transmitió las felicitaciones de todo el colectivo docente a los estudiantes galardonados, extendiendo su reconocimiento a los mentores – Mariana Pazos y Nicolás Veiga- cuya participación resultó decisiva para garantizar el éxito de esta experiencia.

Al respecto, la educadora destacó que “esta actividad recibió un invalorable apoyo de todos los centros educativos del país. En ese aspecto, quiero destacar particularmente el gran trabajo de los docentes y los ayudantes preparadores, así como también de la Facultad de Química, cuya participación es clave en este proceso”.

Rebollo explicó que los docentes preparan a los estudiantes durante varios meses, “dedicando tiempo extra y no remunerado a esta actividad. Esta es un actitud muy destacable, que debe ser valorada en su justa dimensión”.

Sobre la competencia iberoamericana, la inspectora precisó que los estudiantes deben resolver problemas y situaciones, que tienen además un importante componente experimental. En ese contexto, los puntajes obtenidos van validando la trayectoria de los adolescentes, hasta las instancias finales.

Respecto al proceso de selección de los participantes, Cristina Rebollo señaló que “el derecho a participar en esta instancia de nivel continental se gana participando previamente en la Olimpíada Departamental y luego en la Olimpíada Nacional”.

Al respecto, señaló que “este es un largo proceso, que permite ir salvando diversas instancias, siempre con el permanente apoyo de los docentes, en un trabajo que es – vale aclararlo- extra-aula”.

La inspectora Rebollo afirmó que “estas son actividades de extensión educativa, en cuyo marco los profesores motivan a sus alumnos a participar, en una asignatura que tiene, naturalmente, sus complejidades. Si no existiera este esfuerzo – que no siempre tiene la visibilidad que debería tener- es probable que los chicos no concurrieran ni siquiera a la instancia nacional”.

Finalmente, Cristina Rebollo recordó que, el año pasado, estudiantes uruguayos obtuvieron dos medallas en la Olimpíada Iberoamericana de Química, lo cual corrobora la superlativa calidad de la educación que se imparte en las aulas.

Este resonante éxito se suma a las cinco medallas recientemente obtenidas por estudiantes de Educación Secundaria, en el marco de la IV edición de la Olimpíada Latinoamericana de Astronomía y Astronáutica que se realizó en Barranquilla, Colombia, logrando el mejor desempeño académico a nivel continental.

Fuente Imagen: fundacionrepro.org