aedesCompartimos la opinión del diputado Daniel Radío (Partido Independiente) sobre la situación en Uruguay en el combate al Aedes aegypti y la postura del Ministerio de Salud Pública.

“Saludo la iniciativa de la Comisión de convocar al Ministerio de Salud Pública. Además, agradezco a su presidente, quien se tomó la molestia de invitarme personalmente a la reunión ya que ahora no integro este ámbito.

Damos la bienvenida a la destacada delegación que nos visita.

Es claro que este tema genera preocupación en la población, y ese es el paso previo a la alarma.

Aquí se da un hecho curioso: un porcentaje importante de nuestra población estuvo de vacaciones en países con una fuerte prevalencia tanto del vector como de las enfermedades y, sin embargo, no existían estos niveles de alarma; cuando uno viaja de vacaciones a lugares con fuerte prevalencia del vector y de estas patologías, no parece tener todas las precauciones que tiene cuando está en Uruguay.

En todo caso, la alarma no contribuye y por eso tenemos que trabajar para que no se produzca; no debemos alimentarla porque, inmediatamente, va seguida del reclamo de soluciones que son más propias del pensamiento mágico que de respuestas serias, basadas en evidencia científica

Un ejemplo es el reclamo de las fumigaciones masivas que se ha hecho en las redes sociales; notoriamente, eso requiere de una adecuada valoración costo-beneficio.

Por otro lado, creo necesaria una mayor investigación de estos problemas, no porque seamos nosotros los legisladores los que no sepamos de estos temas, sino porque la humanidad todavía no sabe mucho de ellos, sobre todo, de las asociaciones lesionales del zika y de la posibilidad de prevención específica a través de una vacuna.

Lo primordial parece ser la coordinación institucional, la cooperación. Por eso considero de mucho valor la iniciativa de la Comisión. La cooperación tiene que darse a todo nivel en el territorio nacional. Es muy importante la coordinación con el Congreso de Intendentes y, en particular, en las zonas fronterizas y en las áreas de alta concentración urbana, porque este mosquito tiene fuerte prevalencia domiciliaria; no en vano los casos que tenemos surgieron donde han aparecido.

El rol de la educación para la eliminación de los criaderos del vector es la piedra angular sobre la que debemos trabajar y de la que todos somos corresponsables.

En un contexto político agitado, lo primero que correspondería es que colaboráramos para desactivar la alarma, y para ello deberíamos reconocer que las autoridades correspondientes, todos los estamentos involucrados, y particularmente el Ministerio de Salud Pública, están haciendo las cosas bien con respecto a este tema. Sé que este reconocimiento es inusual; lo hago para que conste en la versión taquigráfica, pero no estaría de más que lo hiciéramos públicamente, sobre todo quienes no integramos el Gobierno. Es necesario que digamos esto porque va a colaborar en el sentido de desactivar la alarma y trasmitir tranquilidad a la población

Entonces, debemos colaborar con la educación, ocuparnos del tema, trasmitir tranquilidad y asumir que muy probablemente vamos a tener muchos más casos.

Con seguridad, a consecuencia de esta problemática se van a disparar los gastos en salud, entre otras cosas, por la necesidad de realizar un diagnóstico, que es inexcusable. Antes, frente a algunos cuadros virales uno no hacía nada. Y ahora en cambio, serán necesarios estudios serológicos y demás, que generarán gastos adicionales.

Insisto en que la tarea fundamental es combatir la prevalencia del vector que, seguramente, llegó para quedarse; ojalá podamos hacer algo para que no sea así. La realidad es que hoy lo tenemos en todo el territorio nacional. Nuestro país tiene estacionalidad; probablemente en los meses fríos la prevalencia disminuya. De todos modos, cada uno de nosotros debe colaborar para mitigar la prevalencia del vector.

Una tarea de responsabilidad política es desalentar a los profetas de las soluciones mágicas, no promoverlos. Debemos asumir que estamos ante un problema complejo. Como sabemos, los problemas complejos no admiten soluciones fáciles.

En la medida en que mantengamos esta actitud de diálogo y de cooperación las cosas van a ser bastante menos peor de lo que podrían ser. Es cuanto quería decir, señor presidente. Gracias”.

Fuente Imagen: laopiniondiaria.com.ar