La Conferencia Sobre Situación de Calle en América Latina 2026 se realizará en Facultad de Ciencias Sociales, en modalidad presencial, del 16 al 19 de noviembre. Hasta el 30 de abril está abierta la convocatoria para el envío de resúmenes.

El evento se propone ser un espacio de intercambio académico y técnico para investigadores, profesionales, tomadores de decisión, activistas y personas con experiencia vivida, dedicados al abordaje de la situación de calle a nivel regional y global.

Para ello, se invita a participar de este encuentro a través del formato de presentaciones de resultados de estudios, investigaciones aplicadas, sistematizaciones de experiencias de intervención, políticas públicas u otros temas de interés en situación de calle, tesis de pregrado y posgrado, u otros tipos de trabajos que contribuyan a la reflexión sobre la situación de calle en América Latina.

Líneas temáticas para salas y presentaciones
  1. Aportes teóricos y metodológicos sobre la situación de calle.
  2. Análisis comparados en ciudades y países latinoamericanos.
  3. Políticas públicas para personas en situación de calle.
  4. Experiencias de intervención desde la academia.
  5. Derechos Humanos y organizaciones de la sociedad civil.
  6. Migración y situación de calle.
  7. Cambios urbanos, territorialidades y movilidades.
  8. Mujeres en situación de calle
  9. Género y diversidades en situación de calle
  10. Niñez y juventud en situación de calle.
  11. Envejecimiento y situación de calle.
  12. Salud y situación de calle.
  13. Muerte y violencias en contextos de situación de calle.
  14. Narrativas y experiencias de personas en situación de calle.

Las postulaciones se realizan a través del sitio web de la Conferencia (clic aquí).

Acceder a la convocatoria (clic aquí)

Situación en Uruguay

A nivel mundial el fenómeno de las personas que viven en situación de calle y el sinhogarimo, crece. Uruguay no es la excepción.

El ministro Civila (MIDES) ha puntualizado: «Una persona que ingresa al sistema un día no es necesariamente una persona que está en situación de calle hoy; es una persona que pudo haber necesitado esa respuesta porque la desalojaron de la vivienda, porque tuvo un problema intrafamiliar y no tenía otro lugar a donde ir, porque un trabajador zafral necesitó una respuesta particular durante un corto período; eso se da y se da mucho en el sistema. Entonces, cuando hablamos de las 13.500 personas no estamos hablando de personas en situación de intemperie, y tampoco estamos hablando en todos los casos de personas que han permanecido en el sistema por un largo tiempo; hay personas que han permanecido poco tiempo. Hay 13.500 que atiende el sistema y 8.500 las plazas disponibles -aprovecho para responder la pregunta-, que no están siempre completas todas, y que incluye centros de contingencia, de emergencia y respuestas veinticuatro horas de distinto tipo. Siempre estamos hablando de plazas con alojamiento. Entre esas 8.500, que necesitan una respuesta del Estado permanente para no estar a la intemperie, y las 13.500 que atiende el sistema, esa brecha, en parte, explica la situación de intemperie No quiere decir que las personas no hayan entrado al sistema alguna vez, pero si nosotros hoy quisiéramos dimensionar el problema a partir de los datos que tenemos, debemos tomar en cuenta esta brecha que existe entre las atenciones y la gente que efectivamente puede permanecer allí.

Pagos atrasados

En medio de esta dinámica, y luego de anunciarse con bombos y platillos lo que promueven como una mejora en la estrategia a esta temática, y cuando ya ingresamos a las temperaturas ambientales bajas, una situación más que llamativa: el atraso de las partidas del Mides dirigidas a las ONGs que trabajan en territorio con distintos dispositivos -por ejemplo, refugios- que tienen como consecuencia el atraso en los salarios de los trabajadores que cumplen con tan importante función social. «El Mides no paga» y «Quien cuida a los que cuidan» son algunas de las consignas que se han levantado desde estos colectivos.