Cada día se habla más de las “Ciudades Inteligentes”. ¿De qué se trata?
Las denominadas “ciudades inteligentes” son modelos urbanos que incorporan tecnología, conectividad y análisis de datos para mejorar la calidad de vida de las personas, optimizar los servicios públicos y hacer más eficiente el funcionamiento de las ciudades. A través de sensores, inteligencia artificial, plataformas digitales y sistemas automatizados, estas ciudades buscan gestionar de mejor manera aspectos como el tránsito, la seguridad, el consumo energético, el transporte público, la recolección de residuos y el cuidado ambiental.
El concepto de ciudad inteligente no se limita únicamente a la tecnología. También implica una nueva forma de planificación urbana centrada en la sostenibilidad, la inclusión y la participación ciudadana. En ese marco, muchas ciudades del mundo están impulsando proyectos vinculados a energías renovables, movilidad eléctrica, edificios eficientes y digitalización de trámites y servicios.
Entre los países que más han avanzado en este modelo se encuentran Singapur, considerado uno de los principales referentes mundiales por su integración tecnológica urbana; Corea del Sur, con desarrollos como Songdo; Japón, que promueve ciudades sustentables y resilientes; y varios países europeos como España, Países Bajos y Dinamarca, donde se aplican políticas vinculadas al transporte inteligente, eficiencia energética y planificación urbana ecológica.
En América Latina también comienzan a consolidarse iniciativas de este tipo en ciudades de Brasil, Chile, Colombia y Uruguay, especialmente en proyectos vinculados a digitalización de servicios, movilidad y sostenibilidad urbana.
Proyecto de Ley
En Uruguay, el diputado Luis Repetto (Partido Colorado) presentó un proyecto de ley que impulsa la promoción y desarrollo de las denominadas Ciudades Inteligentes.
“Queremos presentar ante el parlamento de la República, más que un proyecto de ley, un propósito, una firme intención para promover e impulsar desde esta casa de las ideas y de la acción, de lo que somos capaces como nación para superarnos y apuntar a la calidad de vida de nuestros ciudadanos”, expresa Repetto.
A su entender “nuestro país puede hacerlo, así como lo hacen los países que están a la vanguardia mundial en cuanto a desarrollo integral y bienestar, con comunidades urbanas ordenadas, eficientes, seguras, en donde sus ciudadanos conviven en armonía y en paz. Si hace 100 años fuimos un país modelo y ejemplo en el mundo entero, podemos ser nuevamente ese país del sur de América al que el mundo entero admiraba, demos un salto cualitativo que es más que posible”.
Para el parlamentario por Canelones “es esta una ardua y trabajosa empresa para la cual todos en esta sala estamos preparados, tanto en compromiso como en acción. Por esta casa pasaron cientos de hombres y mujeres de la más diversa ideología política, que con sus coincidencias y discrepancias construyeron este gran país, se arriesgaron y animaron a grandes cosas que hoy todos nosotros disfrutamos”.
Repetto sostiene que “hoy es nuestro tiempo, hoy le debemos a nuestro pueblo todo el esfuerzo, toda nuestra voluntad, nuestras mejores ideas, nuestro coraje para emprender, pero sobretodo le debemos mostrar y demostrar, que somos capaces de unirnos tras un gran objetivo, que somos capaces de entendernos para sacar adelante aquellos proyectos que son superadores y que trascienden a nuestras ricas y diversas ideologías, que muy por encima de ellas está lo esencial de una sociedad, porque el centro de nuestro esfuerzo tiene que estar siempre enfocado en mejorar la calidad de vida de toda nuestra comunidad. ¿Quién, si no el parlamento de la República? ¿Quién, sino este cuerpo representativo en el que nuestros conciudadanos depositaron todos sus sueños y esperanzas puede emprender tal desafío con coraje y convicción? Hagamos algo superador, ya es hora”.
Fundamentos y diagnóstico
Considera que “la evolución de las tecnologías de la información y la necesidad de construir ciudades más inclusivas, sostenibles, eficientes y resilientes demanda una transformación estructural en la planificación urbana”.
El concepto de ‘ciudad inteligente’ -estima- “implica la integración de tecnologías digitales, gestión sostenible, participación ciudadana y políticas públicas orientadas al bienestar general”.
Objeto y propuesta normativa
El presente proyecto “establece un marco legal para la creación, desarrollo y promoción de ciudades inteligentes en todo el territorio nacional, mediante políticas públicas, inversiones tecnológicas, marcos regulatorios e incentivos”.
Viabilidad y oportunidad
Para Repetto “el país cuenta con capacidades técnicas, institucionales y académicas para impulsar el desarrollo de estas ciudades. Existen experiencias exitosas en ciudades desarrolladas en todo el mundo que pueden ser replicadas y escaladas a nuestras ciudades. En este sentido, hemos identificado ciudades que reúnen las condiciones necesarias para iniciar el proceso y valorar resultados”. Por tanto, “todas las capitales departamentales tienen núcleos urbanos bien delimitados, poblaciones numerosas y espacios públicos bien identificados con potencial de transformación en forma rápida y eficaz, entre otras características, que se ajustan a esta iniciativa”. Por otro lado -sostiene el legislador del PC- y a modo de ejemplo, “hay otras ciudades de importancia estratégica en la zona metropolitana que pueden ser tomadas como plan piloto, a saber: Pando, Atlántida, San jacinto, Suárez, entre otras, en el Departamento de Canelones, que por sus características resultan idóneas para impulsar este proyecto de implantación y medición de resultados”.
Impacto previsto
Generación de empleo, modernización urbana, eficiencia energética, reducción de emisiones, fortalecimiento del vinculo entre ciudadanía y Estado, acceso equitativo a servicios digitales, mejora en la movilidad, segundad y promoción de identidad y pertenencia ciudadana, con foco en la inclusión integral, destaca. Compatibilidad constitucional y normativa
Asimismo, “esta ley es compatible con la Constitución Nacional y los compromisos internacionales asumidos por Uruguay (agenda 2030) en materia de desarrollo sostenible, derechos humanos, equidad, justicia social y medio ambiente”.
En Uruguay, “la Constitución es clara al establecer que el Estado tiene la obligación de proteger y promover la segundad y el bienestar de quienes vivimos en el país. No se trata solo de un compromiso político o moral, sino de un mandato constitucional que atraviesa varios artículos de nuestra Carta Magna”.
Según Repetto, “a modo de ejemplo citaremos algunos artículos de nuestra constitución que están en línea con el espíritu de este proyecto de ley, en tanto hacen a la calidad de vida de los ciudadanos.
Artículo 7º: Establece que todas las personas tienen derecho a que se les proteja en su vida, su libertad, su trabajo, su seguridad y su propiedad. Por tanto, el Estado debe actuar siempre para cuidar a los ciudadanos, no solo frente al delito, sino garantizando condiciones dignas para vivir.
Artículo 44: El Estado tiene que tomar decisiones para mejorar la salud y el bienestar físico, moral y social de la población, por otro lado, deja en claro, que cuando una persona no cuenta con los recursos, el Estado tiene que asistir de forma gratuita. Reflexionando sobre este artículo, diremos que no alcanza con proveer un refugio transitorio, asistencia económica, alimentación y servicios de salud, lo deseable consiste generar herramientas que impulsen al individuo a la superación, desde su esfuerzo personal, para mejorar su calidad de vida y con ello contribuir al bienestar general.
Artículo 45: Todos tenemos derecho a una vivienda digna, y que el Estado debe ayudar a que eso sea posible.
Artículo 53: Establece que el trabajo debe estar protegido por la ley y que el Estado debe crear oportunidades para que la gente pueda ganarse la vida. En este sentido, este proyecto de ley, tiene entre sus cometidos, impulsar la generación de trabajo, oportunidades y prosperidad, con una mirada en el largo plazo.
Casos de éxito en el mundo
Por último, concluye Repetto, “se destaca que este proyecto puso su mirada en experiencias de casos de éxito a nivel mundial como los que se describen a continuación”.
Y expone:
“Las ciudades inteligentes, o smart cities, representan modelos exitosos de desarrollo urbano, al integrar tecnología para mejorar la calidad de vida, optimizar recursos y gestionar de forma eficiente los servicios públicos. Zúrich (Suiza), Oslo (Noruega) y Canberra (Australia) son ejemplos destacados que lideran los rankings globales gracias a su compromiso con la sostenibilidad, la innovación y el bienestar ciudadano.
Estos casos muestran los beneficios concretos del modelo de ciudad inteligente:
- Integración tecnológica, mediante sensores, redes de Internet de las cosas (loT, sensores, cámaras, medidores, electrodomésticos, vehículos, etc.), aplicación de Inteligencia Artificial y plataformas de datos para una gestión en tiempo real y toma de decisiones informadas con resultados, eficientes y eficaces.
- Sostenibilidad ambiental, con movilidad eléctrica, energías renovables, gestión de residuos sustentable y una reducción significativa de la huella de carbono.
- Mejora de la calidad de vida, al optimizar servicios, fomentar la participación ciudadana y ofrecer espacios públicos seguros y accesibles. Lo que garantiza una inclusión social integral.
- Desarrollo económico, generando innovación, atracción de inversiones, recursos financieros, humanos y materiales, y consecuentemente nuevas oportunidades laborales.
- Disminución del delito, con el consecuente aumento de la seguridad pública y el consecuente aumento de la confianza de la población en el accionar del Estado. Estas ciudades reflejan cómo el uso estratégico de la tecnología puede transformar los entornos urbanos en espacios más eficientes, inclusivos y resilientes, donde las personas quieren estar, desarrollarse y tener una mejor calidad de vida.
El proyecto pasó a estudio de la Comisión de Vivienda y Territorio de la Cámara de Representantes.
