14 May '08

Sociedad Uruguaya

Lista 503 sobre la cuotificación política femenina

Ante la inminente aprobación de la Ley sobre cuotificación
política femenina, la lista 503 (Vanguardia Nacionalista) que apoya la
precandidatura de Carmelo Vidalín remite el presente comunicado.

SOBRE
LA
CUOTIFICACIÓN FEMENINA EN POLÍTICA

¿Todas
las personas son iguales ante la ley no reconociéndose otra distinción entre
ellas sino la de los talentos o las virtudes? Constitución Nacional Artículo 8º.

Desde
varios sectores, principalmente desde el Gobierno, se escuchan voces a favor de
la cuotificación femenina para integrar las listas parlamentarias. Esta
cuotificación, dicen, vendría a paliar las desigualdades y la discriminación
que sufren las mujeres.

Para combatir estas supuestas desigualdades recurre a una discriminación positiva
parcial. Es decir que los beneficios que resultan de esta discriminación
positiva se aplicarán exclusivamente a las mujeres políticas, cuando dentro de
la línea argumental que se esgrime se refiere a las desigualdades de género, es
decir a todas las mujeres.

Entonces
a partir de este breve análisis empezamos a percibir que se trata, no ya de un
problema de género, sino más bien, empieza a dejar entrever un matiz de
oportunismo, recurriendo a la solidaridad de género, unos pocos se benefician
de esta práctica. Hagamos cuentas, en Uruguay somos casi tres millones de
habitantes, de los cuales sólo 130 ocuparán cargos en el parlamento, de
aplicarse esta ley, que se está votando en el Parlamento, sólo 39 mujeres se
verían beneficiadas por esta ley.

Se
podrá decir, que estando en el parlamento las mujeres podrán impulsar así
proyectos de ley para solucionar esa problemática común a su género, a lo cual
contestamos con total claridad: ya hoy son mujeres las que impulsan esta
alternativa, bien podrían impulsar con similar ímpetu alguna propuesta de
alcance general para TODAS LAS MUJERES, nada se los impide hoy.

Pero
también seamos coherentes, aquí se está hablando de una cuota, de un número, de
la imperiosa necesidad de poseer un determinado género para ser incluido/a en una
lista, por lo pronto parece a todas luces un insulto a su propio género, es
decir, habrá en cada lista que comparezca a las elecciones nacionales un 30% de
mujeres que sabrán que no están ahí por sus méritos, por sus propuestas, por su
militancia, por su capacidad, sino exclusivamente por su condición natural de
mujer.

Además,
si existe en alguna Agrupación mayoría de integrantes que ocupan los lugares de
decisión, es porque los mismos obviamente cuentan con el visto bueno de
votantes femeninas, por lo que si alguna cree o se siente desplazada nada
impide que la misma organice un nuevo sector en el cual desarrollar su
actividad. Si esto no sucede, es únicamente porque no se tiene en valor, o la
voluntad de proceder en tal sentido, y muchas veces se opta por la comodidad o
la seguridad de obtener determinado rédito, postergando la buena disposición a
trabajar por la gente. Entendemos que esto no se debe aceptar. Cada uno tiene
que ocupar el lugar que tenga ganado. Si esto hoy no sucede, y si mañana continua
sucediendo es pura responsabilidad, de nosotros, los ciudadanos que como ya
dijimos, tenemos el derecho cada cinco años de elegir a nuestros representantes
y ser nosotros mismos también representantes de nuestros electores.

El tema
no se resume o se agota en la idea que se quiere impulsar, y que aquí
cuestionamos, el tema pasa por ver de una vez por todas y valorar a aquellos
ciudadanos que obran con la mayor buena voluntad e intención de lograr y
conseguir el bienestar para toda la población sin distinciones.

En
definitiva no parece apropiado hablar de cuotas políticas, cuando lo que
estamos eligiendo en una elección nacional es a las personas que sean más
idóneas para representarnos, podremos equivocarnos al votar, pero esas son las
expectativas de todos, este proyecto de ley no sólo no prioriza eso, sino que
además es injusto para con todos los demás grupos sociales históricamente
desplazados y discriminados.

Cómo
dice en el acápite de este artículo, la Constitución Nacional
no reconoce más distinción entre las personas que la de los talentos y las
virtudes, no parece que el género que una persona recibe en suerte al nacer sea
ni lo uno ni lo otro.

Por
Lista 503 «Vanguardia Nacionalista»

Dr
Andrés Añasco Viera (Secretario General).

Proc.
Gastón Pongibove (Vicepresidente).

http://www.vidalin.org

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