La CSI y la IndustriALL se reúnen con el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, que acepta el diálogo y dice que su gobierno no perseguirá a los sindicatos independientes.

Una delegación conjunta de la CSI, la CSA y la IndustriALL Global Union, incluido el USW, se reunió el 23 de agosto de 2013 con el presidente Enrique Peña Nieto y el secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, en el Palacio Presidencial de Los Pinos en Ciudad de México.

Con un presidente mexicano recién elegido y el visible papel internacional de México, los sindicatos mundiales habían solicitado una reunión para discutir los numerosos problemas de derechos laborales, entre ellos los contratos de protección, la reforma de la legislación laboral, las cuestiones de los puntos de contacto nacionales de la OCDE que no funcionan, las resoluciones de conflictos concretos y temas del G-20.

El presidente y el secretario del Trabajo afirmaron que este gobierno no tiene la intención de perseguir a los sindicatos independientes y que existe el compromiso de buscar una solución a los conflictos existentes. En particular, reconocieron el liderazgo legítimo de Napoleón Gómez Urrutia, del sindicato de trabajadores metalúrgicos y mineros Los Mineros.

El secretario general de la IndustriALL, Jyrki Raina, acogió con satisfacción el reconocimiento, pero expresó su preocupación por las continuas acciones legales contra Napoleón Gómez, miembro del Comité Ejecutivo de la IndustriALL. E insistió:

“Napoleón ha sido exonerado en todos los casos de los mismos cargos fabricados por diferentes tribunales mexicanos. Este juego judicial tiene que cesar”.

Continúan las negociaciones con el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) en busca de soluciones para los 16.000 trabajadores que quedan tras el cierre de la empresa Luz y Fuerza del Centro en 2009.

El Gobierno reconoció la existencia de contratos de protección, pero no los considera un instrumento legítimo con arreglo a la ley. Existe el compromiso de continuar el diálogo para hallar una solución y tomar medidas sobre la ratificación del Convenio núm. 98 de la OIT.

Los sindicatos mundiales se han unido en oposición a los contratos de protección para garantizar la libertad sindical y la negociación colectiva. En muchos lugares de trabajo mexicanos, los empleadores firman contratos con sindicatos que los trabajadores no conocen, por lo que no pueden participar.

El Gobierno dijo que trataría de dialogar con los sindicatos de conformidad con las recomendaciones de la OIT respecto a la queja 2694.

El Gobierno se comprometió a consultar con el Director General de la OIT sobre la revisión técnica de la reforma de la legislación laboral del año pasado. Si bien la reforma permitió algunos progresos, se quedó corta en los ámbitos de la democracia sindical y la transparencia.

La secretaria general de la CSI, Sharan Burrow, instó al presidente Peña Nieto a apoyar las prioridades de los sindicatos mundiales en la reunión de los líderes del G-20 en San Petersburgo en septiembre. Burrow dijo:

“Ante el masivo desempleo, necesitamos urgentemente crear puestos de trabajo, empezando por inversiones coordinadas en infraestructura, la inclusión de los jóvenes mediante la ampliación de los programas de aprendizaje y la formalización de la economía no estructurada, incluido un límite de protección social y un salario mínimo con el que los trabajadores puedan vivir dignamente”.

El Gobierno mexicano entendió los pormenores del problema del sector no estructurado y la necesidad de formalizar el trabajo. Y reiteró su compromiso a aplicar la protección social universal.

Los miembros de la delegación internacional seguirán de cerca la situación con los sindicatos mexicanos, para asegurar el progreso en los diferentes ámbitos sobre estas cuestiones.

Fuente Contenido e Imagen: www.industriall-union.org