El 55% de los trabajadores en América Latina y el Caribe opera en la informalidad y un nuevo informe del Banco Mundial (BM) señala qué reformas pueden revertirlo.

La publicación del BM

La informalidad laboral continúa afectando a alrededor del 55% de los trabajadores de América Latina y el Caribe, un porcentaje que apenas ha variado durante casi dos décadas pese a las numerosas reformas destinadas a facilitar la formalización. Ante esta persistencia, el Banco Mundial plantea revisar el enfoque tradicional y abordar el problema desde las habilidades, el crecimiento de las empresas y una protección social mejor adaptada a las distintas realidades laborales.

Así lo recoge el informe Racionalizar la informalidad: Protección social, calidad del empleo y crecimiento, elaborado por William F. Maloney, Guillermo Beylis, Nathalie González-Prieto y Andrés Zambrano. El estudio analiza por qué tantos trabajadores permanecen fuera del empleo formal y advierte de que tratar la informalidad como un fenómeno homogéneo conduce a políticas poco eficaces.

La publicación distingue entre trabajadores por cuenta propia, asalariados informales y empleados formales, perfiles que presentan diferencias relevantes en edad, educación, ingresos, trayectoria profesional y expectativas.

¿Y en Uruguay?

En Uruguay, aproximadamente un 20% (más de 400.000 personas) está en situación de informalidad laboral al no encontrarse amparado y registrado en la seguridad social.
  • La tasa de informalidad se ubica cerca del 21% y el 22% de la fuerza laboral total del país.
  • Este problema afecta más a pequeños comercios, microempresas, construcción y servicios. 
Consecuencias para el trabajador
  • Falta de beneficios como aguinaldo, salario vacacional y licencias médicas.
  • Ingresos más bajos e inestables mes a mes.