2 Dic '09

Sociedad Uruguaya

Los trabajadores de Metzen y Sena (Olmos) toman el control de la empresa ante irregularidades administrativas. Reciben el apoyo del SUNCA

El Sindicato Unico de la Construcción, el SUNCA, informó que los 700 trabajadores de la empresa de cerámicas Metzen y Sena tomaron el control de la fábrica de Empalme Olmos, Canelones en la tarde de este miércoles 2 de diciembre. Los trabajadores advierten un inminente cierre de la planta por falta de recursos financieros.

Tres meses atrás, la Corporación Nacional para el Desarrollo había comenzado a brindar apoyo económico a la empresa, ya que se encontraba en una situación financiera comprometida. Sin embargo, ante incumplimientos y mala gestión de los dueños, el gobierno tomó la decisión de suspender el salvataje económico.
El dirigente y encargado de prensa del Sunca, Iván Hafliger, dijo que la empresa tenía enormes atrasos salariales con la plantilla de 700 funcionarios de la fábrica de cerámicas Metzen y Sena.
“Gravísimo incumplimiento por parte de los dueños de la planta y este incumplimiento, o esta dificultad, casi insalvable, implica un pasivo multimillonario por parte de los propietarios. Implica que sobrevaluaron de forma escandalosa el valor de sus propiedades. Además, ubicaron allí, para obtener esos recursos, garantías sobre cuentas bancarias sin fondos. Concretamente, falsearon información respecto de sus posibilidades de retornar los recursos que la Corporación Nacional para el Desarrollo estaba otorgando en busca de salvar esta fuente de trabajo”, explicó el dirigente del Sunca.
El dirigente del Sunca informó que, ante esta situación, los trabajadores de la fábrica tomaron el control de la planta industrial de Empalme Olmos, iniciando nuevos contactos con el Ministerio de Trabajo y de Economía, para intentar reactivar la situación de la empresa.
“Concretamente, se toma el control de la planta, se continúan medidas de diálogo con los ministerios involucrados con la propia corporación. A la vez, ese control de la planta no es una ocupación de estilo clásico donde no se trabaja sino muy por el contrario, se continúa con las tareas habituales, apagando y deteniendo algunas de las partes más afectadas en la planta, concretamente los hornos, pero con el mantenimiento de la planta industrial allí en Empalme Olmos”.
Agregó que los trabajadores intentarán ahora buscar alternativas junto a distintos organismos del Estado, para salvar un emprendimiento productivo que, según dijo, “le da vida a toda una localidad de Canelones”.
Recordó además otros ejemplos exitosos en el pasado reciente del país, de recuperación de unidades productivas a manos de los trabajadores, como el caso de Funsa y Envidrio.

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