31 Jul '13

Sociedad Uruguaya

Diputada Alonso: “No vamos a dejar que se apueste a un país adormecido por las drogas bajo la mirada complaciente del gobierno y tutelada por el Estado”

Compartimos la ponencia de la diputada Verónica Alonso (Alianza Nacional) en el debate sobre el proyecto de regulación de la marihuana.

No pretendemos en este problema donde hay tantas cosas en juego… llevarnos la gente por delante, si el 60% por lo menos de los uruguayos no lo entiende y no lo respalda, nos vamos a ir al mazo porque no se deben hacer estas cosas a prepo. Esta es una batalla que no es de blancos, colorados o frenteamplistas, es de la nación entera: Jose Mujica el 11 de julio del 2012 en canal 10 – informativo subrayado.

«No me voten una Ley porque tienen una mayoría en el Parlamento. La mayoría tiene que estar en la calle…Mujica 18 de diciembre 2012.

La encuestadora Cifra difundió una encuesta en julio del 2012 donde se mostraba que el 66% de los uruguayos estaba en contra de la legalización de la marihuana. Dos de cada tres encuestados, el 66%, están en desacuerdo con que se legalice la venta de marihuana en Uruguay, 24% está de acuerdo y el 10% no tiene una posición definida al respecto. En julio del 2013 se vuelve a realizar la encuesta y la misma vuelve a reafirmar que el 63% esta en contra de este proyecto, con un 26%que esta de acuerdo.

Le confieso sr. presidente, que creí que este proyecto que ingresó a la Comisión de Adicciones y que tiene como punto de partida aquel proyecto de articulo único, producto de la improvisación del Gobierno, creí que no iba a prosperar. No porque creyera que el presidente iba a dejar de cumplir con su máxima: como te digo una cosa, te digo la otra. Sino porque habiendo tanto para solucionar, antes de introducirnos en un nuevo problema vinculado a las drogas, sin decirnos como vamos a salir de los que ya tenemos instalados en el país, no parecía serio y responsable embarcar al país en un nuevo problema.

En otros países que hemos intentado estudiar y visto legislación comparada, primero se analizan los impactos, luego se plantean las soluciones y posteriormente viene la ley…acá invertimos los tiempos: primero hago la ley y luego sobre la marcha vemos los daños que causa.

Lamentablemente se utilizó este tema como una gran bomba de humo para que desviemos nuestra atención de los grandes problemas del país, sin dar respuestas claras y concretas sobre los 2 mas importantes que están arriba de la mesa en cuanto a drogas y adicciones como los son el combate implacable a la pasta base y el dar la lucha al gran enemigo q tiene nuestro país q es el consumo abusivo y problemático del alcohol. Hoy tenemos cada vez más familias destrozadas y divididas por el consumo de estas drogas a las que el Gobierno no ha dado soluciones, como tampoco ofrece una salida a la gran cantidad de adictos que hoy tenemos que ayudar, proteger y rehabilitar para que dejen su adicción.

Sentimos que no se haya dado un verdadero debate sobre este tema. A que nos referimos cuando hablamos de debate? nos referimos a un debate donde exista igualdad de condiciones, igualdad de tiempo, igualdad de posibilidad en los medios y eso todavía esta muy desparejo. Por lo tanto la opinión pública solo ha recibido una versión de los beneficios que significa aprobar este proyecto….

Por eso hoy, sr presidente frente a un tema tan complejo como tema social, sanitario, económico y por encima de todo como tema humanitario como lo es el tema de las drogas en el país, me siento con la responsabilidad mas que como legisladora, como ciudadana y en especial como madre siento que este es un tema muy importante en el que está en juego la libertad, la vida plena y la salud de miles de uruguayos.

Es necesario definir cual es el principal problema asociado a las drogas. Si esta evaluación parte de una premisa incorrecta, seguramente todas las medidas que se tomen a partir de ella, también lo serán. Podemos enumerar cientos de problemas asociados a las drogas que hemos escuchado con vehemencia para justificar este proyecto y que podemos coincidir en algunos: el narcotráfico, la garantía de los consumidores, la calidad de la sustancia, la corrupción, etc… pero ninguno de estos, ni todos juntos, superan los índices de afectación social que provoca el consumo problemático de las drogas.

Es decir que las drogas son un problema porque son sustancias tóxicas y adictivas, que generan múltiples consecuencias individuales, familiares y sociales. El mayor volumen de consumo lo generan quienes son adictos, y a su vez el mayor porcentaje de consecuencias sociales.

Tenemos un proyecto de ley que desde su artículo primero, marca claramente el concepto que esta detrás del mismo: apunta a una política de reducción de daños. La política de reducción de daños surgió hace ya muchos años en Europa, como una estrategia especifica para minimizar ciertos daños provocados por el consumo intravenoso de ciertas drogas. Nosotros entendemos que esta estrategia debe ser concebida como una herramienta para la intervención de consumos problemáticos, pero no la compartimos como una Política de Estado, de la misma manera que una política abstencionista puede ser muy efectiva para el tratamiento de la adicción, pero tampoco debe tener el carácter de política estatal.

Reafirmamos los conceptos que el Diputado Gerardo Amarilla hacía como miembro informante de nuestro Partido, si no tenemos un abordaje integral que apunte con la misma intensidad a la reducción de la oferta, reducción de la demanda y reducción de daños no vamos a encontrar resultados positivos como definitivamente no se han encontrado hasta ahora en esta materia. Podremos compartir algunas buenas intenciones que tiene algún capitulo vinculado a la educación y a la rehabilitación. Pero también queremos decir que no necesitábamos esta ley para habilitar los programas educativos, que deberían haberse hecho desde hace años. Es falso argumentar que necesitamos legalizar la venta y la producción

para poder prevenir, educar e informar. Porque no se hizo antes? No fue por falta de recursos…..No se ha encarado seriamente la prevención, la educación y la rehabilitación, la que si realizan en su gran mayoría la gran cantidad de ong, que sin el apoyo del Estado y desde el anonimato muchas de ellas hacen una tarea digna de nuestra admiración.

Hemos escuchado decir (acá y afuera porque hoy parece ser que importa mas lo que digan los de afuera que lo que opine nuestra gente) que hoy el paradigma del prohibicionismo se agotó. Y entonces el camino es la legalización. La actual situación nos muestra cifras muy claras para cuestionar esto: los datos de la Junta Nacional Drogas indican que existen 35.000 consumidores problemáticos de drogas ilegales contra 320.000 de drogas legales. Es decir que la incidencia de las legales se ve multiplicada por 10. Por lo tanto el argumento de que la prohibición ha fracasado no parece ser real. Los datos parecen demostrar que justamente la

legalización es la que ha fracasado y tenemos el ejemplo mas claro con el alcohol en nuestro país. El alcohol sigue siendo la droga mas consumida en nuestro país, donde vamos a empezar (ya era hora) a recorrer un camino inverso al que se pretende recorrer con la marihuana, producto de que se nos ha ido de las manos. Su condición de legal la ha llevado a liderar las cifras de consumo y de aceptación social como droga predilecta, se ha naturalizado el consumo, siendo la droga que tiene mas incidencia en los problemas que tenemos en el país: violencia doméstica, accidentes de transito, accidentes laborales, incidencia con otras drogas, embarazo adolescente….en todos el alcohol es un protagonista importante…

Lo que si es cierto es que ha fracasado la prohibición mal entendida, mal hecha y mal aplicada. Por eso, teniendo el ejemplo más que claro del alcohol que crece a pasos agigantados en cifras y problemas, sin tener soluciones para este tema, se pretende entrar en un nuevo problema, como para experimentar con esta improvisación. Y claro… es muy fácil trazar una línea diciendo que unos proponemos la prohibición y otros progresistas proponen la legalización. Esa división maniquea que se busca: conservadores vs progresistas es hacer caer el debate en lugares comunes y facilistas. Lo invitaría al Diputado preopinante ver el proyecto que finalmente va a entrar al parlamento del alcohol, el que le venimos pidiendo al gobierno desde hace mas de 2 años…. Está lleno de prohibiciones…. aunque la bancada de gobierno le asuste el término….

En algo todos hemos coincidido en el trabajo desde la comisión. Precisamos cambiar porque estamos mal? Si. Estamos de acuerdo. Coincido plenamente con el diputado Radío que ha hecho una argumentación fantástica, la mejor argumentación del oficialismo… diciéndonoos que ya tenemos el problema instalado….No nos dijo ninguna novedad. Tenemos un problema enorme que el Gobierno no ha podido resolver. Ahora, este es el camino para resolver lo que ya tenemos y evitar otros mas grandes? Vamos a improvisar con algo tan importante? Nosotros creemos que no.

Las drogas han venido para quedarse y debemos aprender a convivir con ellas. Asi reza el slogan de quienes pretenden legalizar. Y bien digo legalizar porque es lo que estamos haciendo hoy. Se legaliza la producción y la venta. Y reafirmo lo que decía el Diputado Amarilla: No tengamos miedo a las palabras. Los eufemismos y los términos para disfrazar lo que se pretende hacer de nada sirven. Es un slogan derrotista, condenatorio. Claro que sabemos que las drogas existen, claro que sabemos y lo vemos todos los días….. pero porque tenemos que aprender a convivir con ellas aceptando que hayan cada vez más? Por suerte esto no pasó con el tabaco… seguramente en otra época cualquiera fumaría en esta sala, pero hoy nos sorprenderíamos si pasa, no? las cosas cambian y las políticas de drogas bien entendidas y bien aplicadas también pueden cambiarse. Eso es lo que pretendemos.

Nosotros no pretendemos hacer un análisis, desde la sustancia porque no somos especialistas en ello, tampoco desde la ciencia medica a la que mucho hemos escuchado y en particular a los que trabajan día a día con el problema. Pero si vamos a decir algunas cosas como lo que somos y representamos en este lugar..Los informes de la JND que hemos tenido oportunidad de leer en estos últimos meses nos han ilustrado de muchas cosas…. por ejemplo: de cada 100 personas que prueban la marihuana, 43 lo siguen haciendo de forma habitual, comprobando la conocida enganchabilidad de la sustancia. De estos 43, un tercio desarrollan síntomas claros de dependencia. Y esto no tiene vuelta. Son estadísticas mundiales. Hay mucha información valiosa sobre los efectos físicos y psíquicos que provoca el consumo habitual de cannabis.

Hemos recogido muy buena información durante este tiempo en la comisión de adicciones que los invito a que puedan acceder a ella. Y hablando de información valiosa, creo también importante destacar el aporte del Dr. Tabaré Vázquez, en su doble condición de médico, oncólogo y además como gran promotor de la política de tabaco de orden restrictiva y educativa que se ha llevado adelante en nuestro país estos años… Dice Vázquez, hay países que liberaron el consumo de marihuana hace décadas y hoy están rebobinando porque la experiencia no fue buena. Consideró que la medida que impulsa el gobierno debe demostrar primero que es positiva.

Si la legalización del consumo de marihuana ayuda para que no se consuman otras drogas, bienvenida sea. Pero primero hay que demostrarlo”, afirmó. “No hay droga sicotrópica liviana, todas producen daño”. Pero a veces se empieza con una y no alcanza, se pasa a otra y se terminan consumiendo dos o tres drogas distintas, y así se termina mal». Creo que bien vale escuchar a quien desde su especialidad tiene cosas para decir como el expresidente Tabaré Vázquez y quizás el diputado Sabini le pueda explicar al Dr. Tabaré Vázquez que dijo una falsedad con respecto a la teoría de la escalera.

De todos los argumentos que se exponen desde la legalización, el único que podemos llegar a entender valido es el de ofrecerle mejores garantías a los consumidores. Porque no considero que legalizar de acuerdo a lo que establece el articulado de esta ley, reduzca el narcotráfico o que impida que la gente consuma otras drogas o que colabore frente a la inseguridad. Por el contrario, de esta forma estamos dándole mayor aceptación social, mayor accesibilidad al público, reduciendo su costo y sabemos que cuando baja la percepción del riesgo, aumenta su consumo.

De todas formas, aun aceptando que con esto mejoramos el derecho de los consumidores, no parece justificación valida que por el derecho de los consumidores a consumir mejor, generemos un riesgo mucho más grande en toda la sociedad, porque no estamos hablando de resguardar el derecho a comer o el derecho a su salud, estamos hablando de resguardar su derecho a drogarse. Siento que es peor el remedio que la enfermedad.

No podemos quedarnos de brazos cruzados mirando para el costado a esta realidad y buscando escapar de las verdaderas causas que llevan a este problema. Nos preocupa y nos ocupa que los chiquilines sientan la necesidad de llegar a las drogas a edades cada vez más tempranas…., porque lo hacen? donde están las causas? Qué estamos haciendo como sociedad? Cómo estamos defendiendo y protegiendo a las familias con estas medidas?

Estas preguntas que nos deben interpelar a todos, son las que sentimos que el gobierno no responde y prefiere escaparse, resignarse con un proyecto como este. Porque si hay algo que tiene este proyecto es un slogan derrotista y condenatorio.

Durante la discusión del tema, me he preguntado varias veces, incluso hoy en el debate, con la cabeza abierta y desde una concepción absolutamente liberal que es la que me identifica…a quien o que mejoramos con este proyecto? Mejoramos la salud? Definitivamente NO… Mejoramos la seguridad? tampoco… combatimos el Narcotráfico como se argumentó por parte del gobierno? No he visto en ningún lado o por lo menos no hay experiencias que demuestren que el narcotráfico dejo de trabajar drásticamente en determinado país porque legalizaron la marihuana. Quizás sr. presidente, los narcos de nuestro país son especiales y se retiran del negocio, pero en general están para quedarse…

Si a esto le sumamos los mecanismos que prevé el proyecto, entre otros, el de un registro de consumidores, donde seguramente habrá muchos consumidores que no se anoten y muchos vendedores que sí lo hagan y no creemos q los mecanismos de control y de fiscalización sean efectivos para reducir el mercado paralelo. Este es un registro Mentiroso y Peligroso… y con esto quiero ser muy clara…. los que no tienen edad suficiente y los que por su posición pública no tienen interés de estar registrados….adonde van? porque por no anotarse en el registro, no van a dejar de consumir…y a donde van a ir, si tampoco lo quieren cultivar en su casa…. ¿Creemos que vamos a poder controlar los distintos mecanismos en los cuales se podrá producir el cannabis: a través del autocultivo, los clubes de membresía y las licencias a privados?

Cuando no podemos controlar que se venda a menores el alcohol, o las recetas verdes de los fármacos que no tienen ningún tipo de control. Creemos que ahora si vamos a poder con esto?

O hay demasiada ingenuidad o hay demasiada hipocresía.!!!

Nuestro país no puede plantearse la legalización de ninguna droga porque no tiene soluciones reales estatales en primer lugar para controlar y fizcalizar. Si alguien que le haya dedicado tiempo a este proyecto, nos dice honestamente cuales van a ser los mecanismos reales para controlar…. lo escuchamos…

Tampoco tenemos respuestas para quienes se vuelven adictos. Ser adicto en nuestro país y no un nabo (según definición del presidente) y querer recuperarse hoy es una tarea muy difícil, cuando no imposible.

Sin dudas que las drogas están en todos lados, no respeta clase social, pero es en los lugares más pobres el tema de la droga ya es un drama. Y estos sectores nos miran y nos interpelan.

Y miran al Estado y en este caso, está ausente: miles de familias deambulan buscando lugares para poder tratar a los quedaron atrapados y quieren salir.

Hemos insistido y llevado adelante iniciativas desde este lugar, para que se lleve adelante cuanto antes una política integral de drogas, no con visiones parciales y fragmentadas. Poniendo el énfasis en la prevención y en la educación, generando centros de asistencia, centros de tratamiento y soluciones estatales que den respuesta a quienes hoy no llegan a estos lugares.

Me preocupa enormemente aspectos que este proyecto de ley no resuelve y que se parece mas a una prueba de laboratorio en la región, donde tampoco queda muy claro, que pasa con los controles en nuestras fronteras, donde el control y la fiscalización sin duda es de las patas más débiles de este proyecto… Oscar Gómez, subsecretario de Educación decía a propósito en declaraciones recogidas por el diario La Nación de Chile: Los uruguayos «no estamos preparados» para el cambio legal y cultural que supone el proyecto de regulación del mercado de la marihuana»,»Es totalmente irresponsable decir lo contrario. Y Agregó que «Uruguay no va a dar ejemplos», pero «puede ser un laboratorio de análisis de situaciones alternativas al paradigma hasta hoy imperante. A decir de las palabras del subsecretario de Educación, entonces lo que tenemos es que vamos a ser un ratón de laboratorio de la región. Y las consecuencias? quien va a venir a resolverlas? La OEA?, los presidentes de los otros países que nos hablan desde grandes pupitres?

Con este proyecto de ley: Cedemos terreno, y comenzamos a legalizar situaciones que sentimos que no tenemos fuerza para cambiar, pero cambiar responsablemente, mirando la dura realidad como hoy nos golpea. El gobierno tiro la toalla. Me ha dado muestras de resignación. Cuando los escucho siento: como nos están invadiendo, corremos el límite. Y yo no quiero resignarme.

No vamos a dejar que se apueste a un país adormecido por las drogas, bajo la mirada complaciente del gobierno y tutelada por el estado. Nosotros proponemos un proyecto que apunte a ser lo mejor que podamos ser, aprovechando a pleno todo lo que podemos dar, que (a diferencia de nuestro presidente) nosotros creemos que es mucho lo que tenemos para dar.

Sr, presidente, hoy me preguntaban si alguna vez fumé marihuana. Nunca fumé marihuana, y no estigmatizo a quien lo haga, ni su derecho a hacerlo. Pero quiero terminar con las palabras de alguien que no pudo elegir, que hoy tiene 12 años y desde que nació sufre de las consecuencias del consumo de su madre que desde que tenia 15 años consumía marihuana y alcohol: «Nací con parte de mí destino marcado, ya que mi mama era adicta a la marihuana. Por eso además de nacer con apenas 1k y medio y tener problemas de insuficiencia respiratoria, pase mis primeros años con temblores que no sabían porque me venían y hoy tengo problemas de aprendizaje y trastornos de atención que en la escuela me hicieron pasarla mal. No quiero que eso le pase a otros como a mí».

No estamos dispuestos a darnos por vencidos y resignarnos frente al combate a las drogas que pongan en juego la salud y la calidad de vida de la actuales generaciones y en especial la de nuestros hijos es que vamos a seguir trabajando con responsabilidad y con compromiso buscando enfrentar de la mejor manera este problema. No pretendiendo poner cucos donde no los hay, ni mucho menos dramatizar, pero si diciendo la verdad y advirtiendo las consecuencias que tienen nuestras acciones.

Seguramente hoy se tengan los votos necesarios para aprobar este proyecto, y así se siga para adelante, arremetiendo contra lo que piensan, ya no, unos cuantos legisladores que estamos acá, sino un pueblo que vive y sufre del otro lado de estas paredes….por eso a decir de Unamuno quizás hoy vencerán…pero no convencerán….

12 razones por las que no votamos el proyecto que legaliza la producción y comercialización de Marihuana en nuestro país:

1. Porque la marihuana es una sustancia psicoactiva, adictiva y problemática que altera el sistema nervioso central afectando negativamente a personas, familias y a la sociedad en su conjunto desde el punto de vista sanitario, social y económico.

2. Porque el mensaje que se promueve desde el gobierno con este proyecto es banalizar y naturalizar el consumo de marihuana especialmente en los mas jóvenes y disimuladamente promueve y alienta su consumo.

3. Porque legalizar bajo cualquiera de sus formas, producción, distribución y comercialización estatal es una forma de poner la marihuana más accesible y transmitirle a la juventud que se trata de una droga menor, que si el Estado la avala, su consumo es más tolerable. Y esta comprobado empíricamente que al bajar la percepción del riesgo que es lo que promueve el proyecto, aumenta el consumo de cannabis.

4. Porque debemos legislar para ayudar a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, en especial a aquellos con mayor vulnerabilidad social y este proyecto no mejora la salud de nuestra gente, ni la seguridad de nuestra sociedad.

5. Porque este proyecto promueve un slogan derrotista y condenatorio que las drogas han venido para quedarse. Sabemos que las drogas existen pero no tenemos que aprender a convivir con ellas aceptando que hayan cada vez mas. Y la lucha contra el tabaco es una muestra que las políticas de drogas restrictivas se pueden lograr y son exitosas.

6. Porque este proyecto sigue sin resolver los problemas de la gran cantidad de adictos y consumidores problemáticos que tenemos en nuestro país a quienes tenemos que proteger, ayudar y rehabilitar. Hoy existe una gran falta de asistencia, de contención en los sistemas de salud, de centros de tratamiento y de programas estatales que den respuesta a todas las familias que viven esta realidad.

7. Porque no se necesita este proyecto de ley para poner la prioridad en la educación y en la prevención como solución y elaborar planes de intervención temprana en la educación primaria y secundaria iniciando un cambio en la percepción juvenil que es donde deberían apuntar todos los recursos.

8. Porque este proyecto se opone a las recomendaciones de Naciones Unidas relativas a desanimar, desalentar y desnaturalizar el consumo de drogas. Y aprobar este proyecto llevaría a nuestro Estado uruguayo a incumplir los tratados internacionales ratificados por nuestro país en particular las tres Convenciones de Viena.

9. Porque este proyecto no apunta a una política integral de drogas, ni promueve la reducción de la demanda con la misma intensidad que a la reducción de la oferta. Con la política de reducción de danos que promueve el gobierno se somete al adicto a ser un ciudadano de segunda categoría que le impide desarrollar la totalidad de sus valores y virtudes.

 

10. Porque no consideramos que este proyecto elimine el narcotráfico. Los mecanismos que prevé el proyecto para la producción y comercialización incitan aun más el mercado paralelo.

11. Porque el sistema de registro que se implementaría para poder acceder a la droga, implicaría una registro ficticio donde muchos consumidores no se registren y muchos no consumidores si lo hagan para la venta posterior.

12. Porque no estamos dispuestos a darnos por vencidos y resignarnos frente a al combate a las drogas y retroceder frente a las diferentes sustancias que pongan en juego la salud y la calidad de vida de las actuales y las futuras generaciones.

 

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