26 Jul '11

Sociedad Uruguaya

Ministro Brenta: “Hay 200.000 mujeres inactivas que pueden incorporarse al mercado laboral si mejoran los servicios de cuidado para sus hijos”

“Hay 200.000 mujeres inactivas que pueden incorporarse al mercado laboral si mejoran los servicios de cuidado para sus hijos”, expresó el Ministro de Trabajo Eduardo Brenta en el evento organizado por ACDE, el viernes 22 de julio, en el Hotel Figari.

En la actividad titulada “Los desafíos de la escasez de mano de obra”, el Secretario de Estado enfatizó que “hay muy poca oferta de servicios de cuidados, no solo en relación a la cantidad sino a la calidad, tanto del sector público como del privado. Y es esto lo que provoca que la mujer no se incorpore al mercado de trabajo remunerado, porque los servicios que se ofrecen no le dan la tranquilidad de que sus hijos o adultos mayores queden bien cuidados. Si en cambio hubiera buenos servicios de cuidado para sus hijos o adultos mayores, las mujeres evaluarían de otra forma las posibilidades de ingreso al mercado laboral remunerado. Porque esas mujeres inactivas no es que no trabajen, sino que lo hacen en el hogar, y no lo hacen en forma remunerada”.

El Ministro expresó que “se está trabajando en un Sistema articulado de cuidados, porque es claro que los costos de los servicios privados de cuidado del presente son tan altos, que para la mujer no representa una alternativa posible buscar un trabajo remunerado, y entonces la mujer hace la opción de permanecer en su casa llevando adelante el cuidado de sus hijos o adultos mayores”.

La tasa de desempleo más baja de la historia

El Secretario de Estado consignó que “el contexto económico que el país presenta y seguramente presentará, ha tenido una fuerte expansión de su PBI y la demanda del mercado de trabajo ha acompañado la evolución del crecimiento del Producto. En los últimos años, fundamentalmente desde la superación de los impactos de la crisis internacional del 2008, se disparó el crecimiento y la demanda de trabajo, de modo que el desempleo es extremadamente bajo en Uruguay, del 6,2%, al punto que es la tasa más baja de su historia. O sea la coyuntura es de un crecimiento económico que no tiene registro equivalente y por otro lado un mercado de trabajo que su oferta está en los mínimos históricos. Esto le plantea al país una serie de desafíos”.

A su vez señaló que “la tasa de actividad ha crecido asociada a la existencia de muchas y muchas personas que se han volcado al mercado de trabajo por el crecimiento del salario real, crecimiento que se verificó con fuerza desde el 2005 en adelante”.

Hombres y mujeres

El Ministro dijo que “tenemos una tasa de actividad del 62,7%, con un promedio de desempleo del 6,2%, donde la tasa de desempleo de los hombres es de 4,7, pero llega a más del doble en el caso de las mujeres, donde se ubica en un 9%. O sea las posibilidades de incorporación de más personas al mercado de trabajo tienen una mirada de género, porque está en las mujeres las posibilidades de expansión de la tasa de actividad”.

“La tasa de actividad femenina promedio de todo el territorio nacional es del 53,7% -dijo el expositor- pero hay departamentos donde la tasa baja, para ubicarse en el 45%. Esto es muy relevante para las empresas, a la hora de decidir dónde instalarse. Sumado a la infraestructura, y a la energía, para una empresa cada vez es más importante la existencia de mano de obra calificada a la hora de tomar la decisión de instalarse en determinado departamento o en otro”.

A su vez, enfatizó, “si por un lado la tasa de actividad de los hombres está próxima al techo, la tasa de actividad femenina, en cambio, es mucho más baja y es la única que puede crecer, ya que la masculina está en el límite de su expansión”.

Números

Brenta señaló que “los desocupados en Uruguay alcanzan a las 100.000 personas, pero los inactivos, o sea los que no tienen empleo pero tampoco lo buscan, son 200.000 personas, y de estos, la inmensa mayoría, el 80%, son mujeres que están en sus casas, y están en sus casas porque no han encontrado una ecuación satisfactoria para incorporarse al mercado de trabajo, ya que en sus casas se dedican a tareas de cuidado de sus hijos o adultos mayores”. El desafío, subrayó Brenta, “tiene que ver con la incorporación de mujeres inactivas al mercado de trabajo. Estas mujeres inactivas tienen un bajo nivel educativo, pero 75.000 tienen el Ciclo Básico completo o más que el Ciclo Básico completo. Buena parte de estas mujeres cursó hasta Primaria y otro porcentaje tiene Secundaria incompleta, mientras que un porcentaje muy pequeño ha culminado o ha incursionado en la educación terciaria. O sea, si nos focalizamos en estas 200.000 mujeres como el potencial recurso del mercado de trabajo, debemos tomar en cuenta que un tercio tiene Secundaria incompleta y la mitad Primara completa, lo que representa un desafío y una interesante potencialidad para todos”.

Servicios de cuidado

Respecto a las barreras que tienen las mujeres para incorporarse al mercado de trabajo, “es clave que la oferta de servicios de cuidado, tanto a nivel público como privado, sean, para la mujer, una garantía para sus hijos y adultos mayores, que generalmente están a su cuidado”.

Esto mismo se visualiza en la dedicación al trabajo remunerado de hombres y mujeres. “El 86% de los hombres tienen una dedición a tiempo completo, mientras que la dedicación a tiempo completo de las mujeres es la mitad, y más bajo aún cuando son madres de niños pequeño. Esto a su vez no es malo –agregó Brenta- porque en el periodo de 0 a 4 años de sus hijos, no es una mala señal que la madre esté en el hogar, pero es una limitante”.

Respecto a la presencia de las mujeres en los diferentes sectores, explicó que “hay ramas de actividad donde casi no hay presencia femenina, como la construcción. Por otro lado, el porcentaje de mujeres que accede a niveles de mayor jerarquía es mucho menor que el de los hombres. Y hay fuerte presencia femenina en servicios domésticos, enseñanza y salud”.

Para Brenta, “si se quieren lograr transformaciones en este sentido, lo primero es trabajar en aspectos culturales. Hay que repensar la distribución de roles entre hombres y mujeres, hay que debatir este tema de la distribución de roles tradicionales, porque esto es una limitante para que la mujer se integre al mercado de trabajo”.

El expositor detalló que “hay un marco legal, que se aprobó desde el año 2002 en adelante, que trata de promover la igualdad de género, la Ley de Igualdad de Derechos y Oportunidades y otras propuestas”, pero que igual hay mucho camino para andar.

Para Brenta “es necesario tener una prestación pública y privada de servicios de cuidados para niños y adultos mayores, así como la prestación de servicios de cuidado para discapacitados. Si logramos un Sistema integrado de cuidados, tendríamos una herramienta fundamental para lograr la incorporación de buena parte de esas mujeres que hoy están inactivas. Se estima que una política de cuidado infantil para niños de diferentes franjas etarias, incorporaría un 6,6% de las mujeres hoy inactivas, y podría incorporar un 17,7 en los quintiles de menores ingresos. O sea, otorgamos una relevancia fundamental a la existencia de un Sistema Nacional de Cuidados, para poder tener un impacto positivo en la oferta laboral de las mujeres”.

Para el expositor, un Sistema de Cuidados de este carácter “beneficiaría no solo a las mujeres, sino que además promovería más desarrollo al país y al mismo tiempo se romperían círculos de pobreza, todo lo que contribuiría a la cohesión social, generaría mejor empleo y mejoraría el clima laboral”.

En este sentido señaló que “muchas empresas priorizan el ingreso de mujeres por alguna de estas razones, como el clima laboral y la productividad. Con esta tasa de desempleo tan baja que tiene Uruguay, y con la fuerte desintegración social que vivimos, resultan fundamentales los valores asociados a la comprensión del trabajo como un valor, lo que implica sentirse parte de un proceso. Se trata de valores que fueron muy fuertes en el Uruguay del pasado y se han debilitado en las últimas décadas”.

Los jóvenes

Otro aspecto fundamental “es el papel de los jóvenes en el mercado de trabajo. Hay 80.000 jóvenes que no buscan empleo o no tienen la calificación necesaria para ingresar al mercado de trabajo, mientras que hay 40.000 jóvenes que no estudian ni trabajan. Estamos ensayando el Programa Idea Joven para mantener afiliados al sistema educativo formal a aquellos jóvenes que presentan condiciones de desafiliación al sistema educativo formal. Se van a duplicar los centros de capacitación en todo el país, mientras que un programa como el Programa Uruguay Estudia permite que jóvenes de hasta 25 años que no han completado ciclos educativos, puedan acceder a una pequeña beca de apoyo y una tutoría que lo acompañe en el proceso de aprobación de las materias que les falta para completar los ciclos educativos. El resultado está siendo positivo, ya que un 80% de los jóvenes que ingresaron a este Programa culminaron los ciclos educativos”. Hoy por hoy, subrayó Brenta, “terminar el ciclo de la educación Secundaria es fundamental para ingresar al mercado de trabajo”.

Dijo que otro objetivo es “capacitar a 9.000 personas mediante el Instituto Nacional de Empleo, que tiene representantes del gobierno, la empresa y los sindicatos”.

Educación

En cuanto a la educación de los trabajadores, Brenta expresó que “la mitad de los activos no completa la educación media básica, y éste es uno de los grandes desafíos, porque el mercado demanda, cada vez más, trabajadores calificados. O sea, estos niveles de culminación de los ciclos educativos son una dificultad seria a la hora de acceder a la mano de obra calificada. Las mujeres tienen un nivel educativo levemente superior que los hombres”.

Para el Ministro de Trabajo, “el gran desafío es el nivel educativo de los trabajadores uruguayos”.

El Ministro concluyó señalando que “nadie duda que un país no puede desarrollarse sin infraestructura, nadie duda que si no hay inversión en energía, el país no puede crecer, porque ninguna empresa se instala donde no hay energía, pero del mismo modo es verdad que ninguna empresa se instala en países donde el capital humano no está preparado para los desafíos que tenemos por delante. Todos tenemos que tener en esto una mirada proactiva. Incluso es interesante que en la reciente reunión de la OIT se mencionaba con muy buenos ojos que Uruguay, con una tasa de desempleo del 6%, se preocupe por estos temas, porque es mejor solucionarlos cuando estamos bien, que cuando no estamos tan bien”.

Fuente Contenido: www.acde.org.uy

Fuente Imagen: loleo.es

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