La Cámara Nacional de Comercio y Servicios (CNCS) realizó el informe “Análisis de lineamientos para la Negociación Salarial del Consejo Superior Tripartito”, donde realiza un análisis de la situación actual y hace recomendaciones que deberían ser tenidas en cuenta en el momento de la negociación.

Presenta un listado de medidas que serán utilizadas que, a criterio de la CNCS, “no resultan adecuadas para la realidad económica actual, que aumentan la ya preocupante rigidez del mercado de trabajo y que se oponen a la cautela y prudencia necesarias reclamadas por el propio Gobierno”.

Análisis de lineamientos para la Negociación Salarial del Consejo Superior Tripartito.

1. El Gobierno presentó ante el Consejo Superior de Salarios los lineamientos para las negociaciones salariales. El informe comenzó comentando las grandes dificultades que enfrenta la economía a nivel mundial caracterizada por un clima de incertidumbre, crisis en la Unión Europea, bajo nivel de actividad en Estados Unidos, así como también la desaceleración en el ritmo de crecimiento de China.

2. En la región la situación no es mejor. Brasil, a pesar de las medidas tomadas para fomentar un mayor nivel de actividad, continúa con bajas tasas de crecimiento al tiempo que Argentina se caracteriza por un menor grado de actividad así como también por enfrentar desequilibrios en varios frentes. En conjunto, este panorama llama a una política económica prudente por parte de Uruguay, más aún cuando parece que el clima de bonanza se está acabando.

3. Para la economía uruguaya las expectativas de los analistas privados han disminuido el crecimiento del Producto Bruto Interno esperado para 2012 de 4.0% a 3.5%. Al mismo tiempo se observa que la producción industrial está cayendo así como también las importaciones referidas a bienes sin contar petróleo ni energía eléctrica.

4. Otra situación que resulta preocupante es que en lo que va de 2012 han aumentado los beneficiarios del subsidio de desempleo. La variación entre diciembre de 2011 y mayo de 2011 muestra que los trabajadores en seguro de paro han aumentado un 23.0% con mayor incidencia en el sector relacionado a Alojamiento y Servicios de Comida.

5. Sin embargo, a pesar de las precauciones que se deben tomar y del clima internacional que no asegura que la situación mejore o al menos se mantenga estable en las condiciones actuales, las autoridades apuestan al establecimiento de convenios a 3 años con ajustes anuales.

6. Según las autoridades los ajustes de los salarios deben efectuarse en base a indicadores macro, indicadores sectoriales o una interacción de ambos donde podrían ponderar 50% y 50%.

7. Dentro de los indicadores macro señalan que podrían usarse para el ajuste de salarios la variación del PBI, el cociente entre la variación del PBI y la variación en el empleo, o el tipo de cambio.

8. Dentro de los indicadores sectoriales se encuentran el índice de ventas por personal ocupado, los indicadores de Cuentas Nacionales por sector, los cotizantes al BPS, estadísticas particulares de cada sector, y en el caso de ser industrias manufactureras el índice de volumen de producción, el índice de personal ocupado y el índice de horas trabajadas, elaborados los 3 por el INE.

9. Se establece que en caso de que el indicador sectorial caiga no se efectuará ajuste por este indicador mientras que si el crecimiento del indicador sectorial se encuentra entre 0% y 4% el ajuste será de entre 0% y 2%. En caso de que el crecimiento del indicador sectorial sea mayor a 4% el ajuste se situará entre 2% y 4%.

10. Esto demuestra la rigidez de los salarios a la baja que presenta Uruguay. Carece de sentido económico que si el ajuste sectorial da negativo no se traslade al salario, después de todo se puede optar porque los salarios se ajusten por este indicador o no y quienes hayan decidido ajustar mediante este indicador deberían enfrentar las consecuencias que pueden ser tanto positivas como negativas.

11. Uruguay se caracteriza por el alto grado de rigidez de los salarios tal como se muestra en el informe del Foro Económico Mundial, donde el país figura en la última posición en materia de flexibilidad de la determinación de los salarios.

Un dato no menor es que en relación al pago y la productividad toma la posición número 140 de 142 países. Dentro de los 10 factores más problemáticos para los empresarios en la economía uruguaya las regulaciones laborales restrictivas toman el primer lugar.

12. El enlentecimiento de la actividad o la caída en algunas ramas, unido a la rigidezde los salarios contribuirá a aumentar el desempleo y la informalidad, materia en la cual Uruguay no presenta buenos indicadores. En efecto, si bien la informalidad ha venido disminuyendo en los últimos años, al mes de mayo de 2012 se encuentra en 26.55%. Ello significa que aproximadamente 3 de cada 10 personas se encuentran No Registradas y Subempleadas y No Registradas simultáneamente.

13. Como se mencionó anteriormente en caso de que se haya optado por utilizar para el ajuste de salarios tanto los indicadores macro como los sectoriales se deberá tomar en cuenta la ponderación de cada uno para ver el ajuste final.

14. Asimismo se suman a estas propuestas los ajustes correctivos por inflación el cual se calcula como la diferencia entre la inflación real con la inflación negociada en cada convenio. Esto estaría dando un ajuste correctivo por la inflación para las negociaciones en 2012, que según los grupos variará entre 2% y 3% .

15. En la presentación efectuada por el Ec. Masoller se encuentran varios ejemplos.

Éstos van desde un ajuste mínimo cercano al 9% compuesto de 6.43% por concepto de inflación esperada más ajustes globales y sectoriales, sumándole el ajuste correctivo por inflación (que varía según las negociaciones realizadas), a uno máximo del entorno de 12%.

16. Resulta preocupante que ante el escenario actual a nivel internacional y regional, con el aumento del desempleo y de los trabajadores en seguro de paro así como la disminución de la actividad industrial y un nivel de inflación que no cede a la baja, se propongan aumentos de salarios tan significativos.

17. Esto es claramente un aumento de costos para los empresarios que dan trabajo a miles de familias y perjudica sobre todo a las micro, pequeñas y medianas empresas que tal vez no puedan afrontar estos mayores incrementos salariales y puedan derivar entonces en despedir gente o contratar empleados en el mercado informal de modo de evitar la rigidez de la regulación.

18. Estas medidas presionan al alza el desempleo, que si bien se encuentra en niveles históricamente bajos no es una variable que deba dejarse de lado, menos aún en la coyuntura en la que Uruguay está inmerso.

19. Si se analiza la masa salarial, la cual se define como el salario real (ISR) multiplicado por la tasa de empleo, se encuentra que entre el primer trimestre de 2004 al cuarto trimestre de 2011 la misma aumentó 71.53% mientras que el PBI entre 2004 y 2011 aumentó 50.58%, por lo tanto la remuneración de otros factores, principalmente del capital creció menos que la del factor trabajo.

Aunque tanto la masa salarial como el PBI crecieron a tasas muy importantes, se observa que la actividad económica creció en menor medida que lo hizo la remuneración al factor trabajo.

20. Ante la reversión del ciclo de crecimiento económico a tasas elevadas, se entiende que no es conveniente continuar incrementando la masa salarial por encima del incremento del Producto de la economía.

21. Asimismo, en la presentación se debería haber hecho mayor foco en las cláusulas de “descuelgue”, esto quiere decir que se tome en consideración que hay empresas que no pueden hacer frente a estos aumentos.

22. Si estos son los parámetros con los que se trabajará en los Consejos de Salarios, se estarán utilizando herramientas que no resultan adecuadas para la realidad económica actual, que aumentan la ya preocupante rigidez del mercado de trabajo y que se oponen a la cautela y prudencia necesarias reclamadas por el propio Gobierno.

Fuente de Imagen: redpos.com.uy